Autor: Max
Editado por: La Cúpula

El gran Max está enfadado ¿quién le desenfadará? Realizado durante el mes de abril del primer confinamiento, el autor arroja sobre las páginas de este tebeo su ira, rabia y frustración sufridas aquellas semanas, hacia la gente, sociedad y diferentes estamentos. A poco que una sea capaz de empatizar, cualquiera que no sea una sociópata puede identificarse con este ejercicio catárquico que simplemente sirve para compartir y compadecer, asentir en la obviedad y darse cuenta de que ya es pasado por cosas peores vividas desde su lanzamiento.

Y es que entre que realizó este puñado de páginas en plena cuarentena por la primera ola de Covid19 y se cagaba en políticos, cayetanos, monarcas y policías de balcón, hemos acabado en un segundo brote de Covid, con comunidades autónomas mordiéndose de forma más salvaje que nunca, una propaganda política de la más burda que se recuerda desde los años 30, la huida del emérito por sus negocios y más cosas que antes de este 2020 no nos íbamos a imaginar ver.

Manifiestamente Anormal mezcla con ganas el onanismo artístico y el político y no esconde su futilidad a la hora de plantear nada que no sea la descarga de mala leche de su autor. Como en todo ataque de ira, en lugar de quedarnos relajados y mejor, se nos acumula el malestar y se intensifica, su mismo final nos lleva a ese mismo estado de ánimo. El mismo en el que llevamos ya seis meses desde el inicio del estado de alarma.

Este cómic, además, como pudieron ser los que acompañaron al 15-M en las semanas posteriores a la acampada de Sol, nos pone delante de la cara el evidente carácter efímero de los ejercicios basados en arrebatos; cuanto más lejanos en el tiempo son los sucesos que los inspiran, su caducidad es más inmediata cuanta menos información de hemeroteca les acompaña ¡aún incluso cuando su intención no fuera ni la de servir de recuerdo de lo sucedido! Y es que si los golpes no pasan de rascar en la superficie, sea el tema que sea, estos pueden quedarse solo como una muesca anecdótica de lo que fue; en este sentido, Manifiestamente Anormal (Panfleto y Catarsis) funciona como una montaña rusa de gestión de emociones a través de sus páginas hasta llevarnos a un vacío donde todo queda incluso menos claro que al principio. 

SAMU GONZÁLEZ

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here