Más allá de reportar cuántos contactos de casos positivos de COVID-19 ha podido alcanzar el Departamento de Salud, la agencia debe informar cómo se mueve la cadena de transmisión a nivel comunitario y en cuáles barrios hay focos de infección, advirtieron expertos.

Sobrevivientes de COVID-19 han confirmado que Salud no se comunicó con ellos o se limitó a preguntar por su núcleo familiar sin contactar a amigos o vecinos, reveló una investigación de El Nuevo Día.

“Esto es una de las actividades primarias que había que preparar desde que se escuchó que venía una pandemia”, expresó la demógrafa Judith Rodríguez respecto al rastreo de contactos.

Una de las razones para que el análisis epidemiológico resulte incompleto -de acuerdo con los expertos- responde a que Salud comenzó con prácticamente dos meses de atraso la implantación de su sistema de rastreo de contactos.

“Al empezar tarde, puede que a la persona se le haya olvidado dónde estuvo o con quién tuvo contacto. La realidad es que no van a tener la información de todo el mundo. Inclusive, es bien poco probable que les hayan hecho algún tipo de contacto a las personas que fallecieron en marzo”, observó el demógrafo Raúl Figueroa.

Recordó que los funcionarios a cargo no activaron este sistema de rastreo, el 8 de marzo, cuando se detectaron los primeros casos del novel coronavirus en Puerto Rico. Esta deficiencia, que limita a los funcionarios a la hora de recolectar los datos precisos sobre cómo se ha transmitido el virus, será difícil de subsanar, opinó.

Rodríguez y Figueroa atribuyeron esa deficiencia a que las personas que tenían esa responsabilidad -el exsecretario de Salud Rafael Rodríguez y la ex epidemióloga del Estado Carmen Deseda- minimizaron el impacto que iba a tener el COVID-19 en Puerto Rico.



“No se prepararon bien, no desarrollaron el sistema, no contrataron a las personas necesarias, entonces estamos pagando las consecuencias”, expresó Figueroa.

Por su parte, la epidemióloga Idania Rodríguez reconoció que, en este momento, la información que no se recopiló sobre los contactos puede resultar poco útil para el control del virus, a menos que se enfoquen exclusivamente en los casos recientes. Indicó, no obstante, que contactar a esos positivos, aún después de que la infección haya dejado de estar activa en sus cuerpos, puede resultar útil para investigaciones científicas futuras, que permitan comprender cómo se movió el contagio y cómo responder mejor.

La epidemióloga señaló la importancia de que Salud eduque a la población sobre cómo se está moviendo la cadena de transmisión y cuáles son las áreas de riesgo o foco de infección. “Siempre que salvaguardemos la confidencialidad de las personas, es importante educar a la población sobre las implicaciones que tiene para que no se siga transmitiendo la enfermedad. Es importante notificar a las comunidades que hay brotes en áreas”, puntualizó.

Le aplicará cambios al sistema

En una breve entrevista por videoconferencia, el secretario de Salud, Lorenzo González, aceptó que están tratando de fortalecer el sistema de Puerto Rico, para rastrear los contactos de los casos positivos a COVID-19, pues “el Departamento no estaba preparado”. Entre otras medidas, dijo que reclutará entre 210 a 250 profesionales de la salud para fortalecer el equipo que tiene destacado en las regiones, para la vigilancia epidemiológica.

Sin embargo, no integrará a los cientos de estudiantes de medicina, que asistirían voluntariamente en este proceso, hasta tanto tenga el personal adiestrado suficiente. González mencionó que la expectativa es tener entre 30 a 50 profesionales por región. “Debo tener el personal propiamente educado, con la certificación formal, para manejar ese tipo de condición. Después, se integran los voluntarios”, comentó.

El titular de Salud anunció, además, que incorporará el rastreo de contactos a los casos positivos por pruebas serológicas, después de los cuestionamientos de la prensa en torno a que no se le estaba dando seguimiento a la totalidad de los 2,031 casos incluidos en su informe. De esa cifra, casi la mitad -1,018- son positivos a las llamadas pruebas rápidas.

“Tenemos que rectificar y generar una propuesta de seguimiento a aquella persona que es serológica positiva”, dijo.

Aunque las pruebas moleculares son las confirmatorias del diagnóstico de COVID-19, el Estado ha masificado la compra de pruebas rápidas a la vez que las incluye en su informe de casos únicos.



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