Read Time:3 Minute, 6 Second



El gobierno australiano multó a la compañía Promedical Equipment, a la cual la puertorriqueña Apex decía que le iba a comprar un millón de pruebas serológicas para detectar COVID-19, por haber reclamado o implicado en su página web y en sus redes sociales que sus pruebas tenían la aprobación de las autoridades de ese país y de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

La multa, impuesta por la Administración de Productos Terapéuticos de Australia (TGA, por sus siglas en inglés), asciende a $63,000 por cinco violaciones al reglamento que prohíbe publicidad ilegal.

“Anuncios de productos terapéuticos no deben hacer ninguna declaración que implique que los productos han sido recomendados o aprobados por el gobierno, salvos en circunstancias muy limitadas. Esto incluye declaraciones de que los productos han sido aprobados por la TGA o por reguladores internacionales como la FDA”, dice una declaración emitida en la mañana del jueves (hora local de Australia) por la TGA.

Cuando Juan Maldonado de Jesús, abogado de Apex, una pequeña empresa de construcción sin ninguna experiencia en el manejo de productos médicos, logró que el gobierno de Puerto Rico le firmara un contrato de $38 millones, en el transcurso de unas horas, el pasado 26 de marzo, decía que iba a obtener el millón de pruebas que le ofreció al Departamento de Salud de la australiana Promedical Equipment.

En aquel momento, Promedical Equipment decía que tenía para la venta pruebas fabricadas por la compañía china Wonfo, que son legítimas y tienen la aprobación de la FDA para ser usadas en Estados Unidos y sus territorios. Realmente, Maldonado no tenía ningún acuerdo siquiera preliminar finiquitado ni con Promedical ni con 501 Nutrition, un intermediario en Arizona del que se pensaba valer para la monumental transacción.

Hubo algunas comunicaciones entre Maldonado, Promedical y 501 Nutrition, pero nunca un acuerdo formal. Eventualmente, además, Wondfo se desvinculó de Promedical Equipment, a la que desautorizó como vendedor de sus pruebas. El negocio de Apex con el gobierno de Puerto Rico, por el que se le había hecho un adelanto de $19 millones, fue cancelado cuando la empresa no logró cumplir con la promesa de traer el millón de pruebas a Puerto Rico el 31 de marzo.

La empresa australiana, cuyo presidente Neran de Silva, fue convicto de violación y que antes de la crisis del coronavirus se dedicaba a productos contra la disfunción eréctil, de rejuvenecimiento vaginal y contra el envejecimiento, ha seguido intentando mercadear pruebas de COVID-19, pero sin decir de dónde las obtiene. Medios australianos han reportado que está bajo investigación por fraude.

Uno de sus directivos, Bradley Mayo, se retiró en estos días de la empresa alegando estar en desacuerdo con las prácticas comerciales de la compañía.

En días recientes, trascendió que el gobierno australiano también trató de comprarle 500,000 pruebas, pero suspendió el contrato cuando la empresa no las entregó. El gobierno australiano no ha precisado cuánto Promedical le estaba cobrando por las pruebas.

A preguntas de El Nuevo Día, el Departamento de Salud de Australia tampoco quiso revelar el monto de la transacción. “Los detalles de los precios no están actualmente en el dominio público y no pueden divulgarse por la naturaleza confidencial comercial”, dijo, en declaraciones escritas, Jayne Simpson, portavoz del Departamento de Salud de Australia.

La transacción de Apex con el gobierno de Puerto Rico, entre otras relacionadas a la venta de pruebas de coronavirus, es investigada por el FBI, por el Departamento de Justicia de Puerto Rico, por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) y por la Cámara de Representantes de Puerto Rico.



Source link

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %
Facebook Comments Box

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *