Una inesperada alineación de los astros ha permitido que, en cuestión de muy pocos meses, muchas de nuestras formaciones de death metal más históricas publiquen nuevo álbum tras producirse reuniones que pocos podían vaticinar.

Hablamos con Necrophiliac, Obscure, Unbounded Terror y Aposento, bandas creadas entre 1988 y 1991, para que nos cuenten el porqué de su regreso. Y Por supuesto, no podíamos dejar de lado a los Avulsed de Dave Rotten, el padrino de todos estos lanzamientos bajo el auspicio de Xtreem Music.

Casi tres décadas después, tenemos nuevo disco de Necrophiliac… ¡Y qué álbum, camaradas! No Living Man Is Innocent es una exhibición que ningún ente, vivo o muerto, debería perderse. Hablamos con Bongo, su vocalista, sobre tan sonado retorno.

Estáis considerados la primera banda de la historia de nuestro death metal. ¿Cómo te hace sentir eso?
BONGO “Creo que sobre esto en particular hay diversidad de opiniones… Quizá sí fuimos los primeros en comenzar a distribuir una demo, Endless Death, no encuadrada plenamente dentro de los cánones del death metal, pero practicando un estilo extremo muy próximo influenciado por bandas pioneras del estilo. Si no me falla la memoria el primer LP de death metal editado en nuestro país fue el de Unbounded Terror, seguido del nuestro, ambos por el sello Drowned. Quizá nuestras demos comenzaron a ser más conocidas antes que las de otras formaciones; en cualquier caso nos damos por satisfechos con formar parte de las primeras bandas en tocar death metal en este país”.

Tras 23 años separados, volvisteis en 2016. ¿Qué os hizo tomar esa decisión y por qué crees que tantas bandas veteranas se están dando esta reválida?
“El detonante de nuestro regreso fue la reedición en vinilo de nuestro único LP de 1992 Chaopula, Citadel Of Mirrors por un sello americano, Dark Symphonies, y la posterior reedición por Xtreem Music de un doble CD con todas las demos y material inédito: Maze Of Forking Paths. Comprobamos asombrados que nuestras demos y el mencionado LP, al cabo de tantos años, despertaban mucho interés y eran considerados en cierta forma obras de culto, quizá por la fecha en que fueron editados. Un tanto espoleados por esto quisimos probar cómo sonarían los temas hoy en día con un equipo y un sonido mucho más profesional que hace 30 años. Comenzamos a ensayar más en serio, realizamos algún que otro directo, y aquí estamos. Quizá el gusto por el old school está propiciando que muchas bandas que apenas eran apreciadas entonces ahora tengan cierto reconocimiento. Creo que es toda una experiencia revivir aquellos sonidos y temáticas y ver las reacciones del público actual, tanto los que ya te escuchaban entonces como otros que se enfrentan a tu material por primera vez”.

Imagino que grabar un disco under en 1992 y hacerlo hoy en día tiene que ser una experiencia radicalmente distinta en todos los sentidos. Teniendo en cuenta que los Estudios Central de Sevilla no fueron el lugar más indicado para vosotros y las deficiencias sónicas de Chaopula, Citadel Of Mirrors, ¿cuáles son las principales diferencias que os habéis encontrado ahora en el estudio?
“Muchas… principalmente el uso de herramientas digitales. Eso es algo que no conocíamos en 1992, o al menos no recuerdo que se usara nada parecido en aquella grabación. Hoy en día forma parte de todo el proceso y permite tener mucho más control sobre el resultado final. La elección de los Estudios Central quizá fue motivada por el hecho de tratarse de unos estudios ubicados en Sevilla, a tan sólo unos kilómetros de nuestra localidad. Es cierto que el sonido final no fue el más acorde para una banda de este género, quizá por no usar el equipamiento adecuado y en gran medida por nuestra propia inexperiencia. He de decir que el técnico de aquella grabación, Alfonso Espadero, fue muy profesional en todo momento y consideramos que hizo un gran trabajo a pesar de lo limitado de los medios con los que contábamos. De hecho, Alfonso posteriormente ha participado en otras grabaciones del estilo con otras bandas muy conocidas en Sevilla. Para esta ocasión hemos contado con Jesús ‘Punti’ Montilla, amigo nuestro, que ha invertido un tiempo y una dedicación extraordinaria para lograr el mejor resultado posible con los medios a nuestro alcance”.

Desde 1988, ¿cómo has visto la evolución del death metal como escena y sonido, ya sea como aficionado o músico?
“El death metal ha sufrido a mi juicio un estallido de popularidad que no hubiera esperado nunca con respecto a la escena de aquellos años, por 1988. Recuerdo que la música más extrema se veía entonces como una corriente marginal dentro del metal. A veces incluso tuvimos la sensación de sentirnos como monos de feria tocando en directo junto a otras bandas que practicaban estilos más tradicionales. Ahora, sin embargo, lo habitual es encontrar bandas de death metal como cabezas de cartel en grandes festivales. El estilo ha evolucionado desde entonces y lo sigue haciendo, quizá hacia territorios donde se diluyen en exceso los patrones más clásicos que definen el death, pero bueno, esto sólo es una opinión personal”.

Escuchando No Living Man Is Innocent puede que la influencia de Obituary sea la más palpable, ¿pero qué bandas os llevaron al death metal cuando os fundasteis y cuáles más jóvenes os llaman la atención actualmente?
“Bueno, sinceramente, a pesar de que Obituary sea una gran banda que hemos escuchado hasta la saciedad, no la consideramos una de nuestras principales influencias, al menos no conscientemente. Siempre hemos pensado que nos influenciaban más otras bandas como Carcass hasta el Necroticism, Napalm Death en la época de Mentally Murdered o Harmony Corruption, Asphyx, Immolation y por supuesto Death. Puede que no se encuentren similitudes concretas con ninguna de ellas, pero son las que más hemos diseccionado a lo largo de estos años y creemos que nuestro estilo en cierta medida bebe de estas fuentes. En los inicios fue Possessed nuestra principal influencia para comenzar a crear temas y alguno de los pasajes incluidos en No Living Man Is Innocent creo que rescata algo de aquellos orígenes”.

Me han gustado mucho esas segundas guitarras que incluís con un toque más exótico, épico o melódico. Arábigo, incluso… Algo que aporta un punto muy andaluz, por otra parte. Creo que es una característica muy distintiva de vuestro nuevo trabajo.
“Sí, cierto, tienes razón. Son arreglos sobre las melodías base que aportan un toque muy particular en ciertos tramos del tema. Quizá para enfatizar una sensación o un pasaje de las letras, o bien a modo de preludio. Nos gusta incluir este tipo de detalles, aportan una nota de color muy particular y sirven como contrapunto a ciertos momentos más rápidos y densos. En efecto, se podría decir que es parte de nuestro sello y quizá este detalle hace que este nuevo disco mantenga cierta conexión con Chaopula, Citadel Of Mirrors”.

¿Os costó volver a tomarle el pulso a los instrumentos durante los primeros ensayos de esta segunda etapa o ya veníais de otras bandas y no fue una experiencia tan chocante?
“En mi caso te puedo asegurar que no poseía memoria alguna de cómo disponía la garganta para emitir guturales hace 30 años. Tuve que ir recordando poco a poco. Los primeros ensayos eran una auténtica frustración, lo más habitual era acabar exclamando ‘¿Cómo demonios hacía yo para emitir tal o cual grito?’. De hecho, me ha venido bien porque ahora intento añadir alguna modulación adicional que antes no usaba en absoluto. El resto de miembros únicamente tuvieron dificultades a la hora de reconstruir los temas, ya que había pasado mucho tiempo desde que fueron compuestos y no recordaban notas y acordes aquí y allá. Durante estos años habían continuado tocando, algunos en alguna banda fuera del género, o bien practicando por afición de manera particular, así que a nivel de instrumentos no tuvieron demasiados problemas”.

Ya era hora de que los valencianos Obscure editaran su primer álbum. A finales del pasado año Darkness Must Prevail salió de la tumba y desde entonces nos ha colmado de placeres mórbidos. Muy conectado a sus inicios y reivindicando su legado, contar con Beleth de Noctem al micro les ha dado el empuje definitivo.

Os formasteis entre el 88 y el 89, casi a la par que Necrophiliac… ¿Esa falta de memoria a la hora de recordar la fecha exacta hay que achacarla a las litronas o hay algún otro motivo que desconozcamos? (Risas).
RAFA CORTÉS “Seguramente serán diversos los motivos, pero básicamente es porque Obscure, como tal, parte de una banda anterior. Teníamos que cortar por algún sitio y decidir a partir de qué momento dejaba de ser ese grupo para comenzar a ser Obscure. Para los que fundamos esa banda embrionaria fue simplemente una transición natural, pero nunca pusimos una fecha y hora al proceso de cambio”.

Tantos años después, y vuestro primer álbum aparece el noviembre pasado… ¿Alguno de los miembros originales podía imaginarse algo así? ¿Que algún día volveríais con tanta fuerza?
“Realmente nunca dejé de tener la esperanza de editar aunque fuesen nuestros temas inéditos en un formato menor, pero a veces el empeño te lleva a que se den las circunstancias adecuadas para poder volver de la forma en que lo hemos hecho. La idea principal era que fuese un álbum para nosotros, una especie de autorecompensa, sin pretensiones. Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido dentro de nuestras posibilidades y estamos muy orgullosos del resultado final. De todos modos, ni en el mejor de los casos lo imaginamos así”.

Darkness Must Prevail contiene canciones vuestras de los 90 inéditas hasta ahora. ¿Cuáles son? ¿Tuvisteis que retocarlas algo para adecuarlas a la tralla actual?
“No voy a decir qué temas son antiguos o nuevos. Creo que una gran parte del resultado reside justamente en ese punto, y si no eres capaz de diferenciarlos, sin trampear, es que hemos conseguido mantener nuestra personalidad en la composición. Nunca hemos retocado ni una nota de los temas y poco nos importa la tralla actual porque no competimos por ello ni por nada. Es más, creo que hemos conseguido cierta personalidad en nuestro estilo de componer y tocar y nuestra meta es seguir como mínimo a la altura de la calidad que nosotros mismos nos hemos autoestablecido en este álbum”.

Todo un Dan Swanö se ocupó de la mezcla y el master. ¿Cómo disteis con él? ¿Os lanzó algún piropo una vez escuchada la obra?
“Dan no vive oculto en una remota cueva finlandesa. Su estudio Unisound tiene una página web, un Facebook, etcétera. En fin, que lo difícil no es dar con él sino que tenga tiempo para tu proyecto. En cuanto a los piropos, bueno, tuvo un par de momentos muy guapos. El primero me hizo mucha gracia y fue cuando recibió la pistas de la grabación y espetó un “it sounds fat as fuck!”. Era un buen comienzo y sí, al terminar nos dijo que estaba convencido de que iba a ser un buen trabajo. Estoy seguro de ello aunque nuestra repercusión sea humilde, pero ahí estará para los restos. Trabajar con él ha sido un verdadero placer. Es un auténtico profesional y prácticamente soportó 24 horas, siete días a la semana, con cualquier aspecto del proceso de mezcla y masterización. Sin duda nos gustaría mucho que nuestra trayectoria continuase junto a él”.

Ya tuvisteis una segunda etapa de 2005 a 2009… ¿Qué pasó, por qué no tuvo más continuidad?
“En mi opinión, no estuvimos las personas adecuadas. Fue una etapa bastante convulsa, sobre todo con muchos cambios de formación. Al final, si no eres un equipo de personas cohesionado y compartes objetivos comunes en la banda, no hay nada que hacer y simplemente esa circunstancia es la que se dio en aquel momento. No funcionó en absoluto a diferencia de ahora mismo, que somos los colegas de toda la vida y miembros originales excepto el cantante actual, nuestro querido Xavier Beleth”.

Eso es, imagino que contar ahora con Beleth de Noctem a las voces ha sido un empuje bestia a la hora de ajustar mucho mejor todas las piezas de la formación. ¿Ha sido realmente así? ¿Habéis notado su experiencia en otros muchos aspectos?
“Efectivamente, es así. Xavier es un tío que se ha adaptado muy bien a nuestra demanda en cuanto al estilo de voz, bastante diferente a lo que suele hacer en Noctem. Lo ha clavado. Un tío inquieto que realmente asumió unos riesgos innecesarios donde se exponía al escrutinio y comparaciones donde tenía más que perder que ganar en una banda de mucha menos repercusión que Noctem. Además de lo profesional, en lo personal también ha sido un gran hallazgo y hemos congeniado al 200%. En cuanto a su experiencia es evidente que disfruta con su banda de giras, grabaciones y muchos otros acontecimientos que nosotros no hemos tenido ocasión y sus consejos serán bienvenidos si llegamos a ese punto”.

Su garganta suena realmente atronadora durante todo el álbum, y junto al constante machaque, os da un aire a Autopsy que no veas… ¿Una de vuestras bandas fetiche?
“Lo siento pero no, nunca me he decantado especialmente por el death americano. En cualquier estilo todos tienen un aire a todos. Rock, blues, flamenco… el death metal no iba a ser diferente. Por desgracia, en España siempre hemos tenido una cierta falta de autoestima y andamos buscando comparativas con otras bandas dando por hecho que en nuestro país somos los influenciados. En nuestro álbum, una gran parte de los temas se compusieron entre el 90 y el 91, justo después de grabar nuestra segunda demo y antes de la tercera, y esto está acreditado. La mayor parte de bandas con las que nos comparan ni siquiera habían grabado su primer LP. Empecemos a reconocer que nuestros grupos también son capaces de aportar cosas nuevas a las diferentes escenas. Me gustaría romper con esa visión no sólo por nosotros, sino también por todos los que también han tenido que aguantar esta constante toda su vida”.

Con la vuelta de Unbounded Terror, y también la de Golgotha, el ilustre Vicente Payá está entusiasmado. Disfruta como un crío de su death metal de toda la vida, y es que escuchando el reciente Faith In Chaos, no es para menos. Diverso y contundente, es una digna continuación del célebre Nest Of Affliction.

Parece que estás viviendo una segunda juventud, porque no sólo has resucitado a Golgotha, sino también a Unbounded Terror…
VICENTE PAYÁ “Bueno, no es una segunda juventud, es más bien motivación. Sigo siendo un jovenzuelo (risas). Lo de Golgotha está en marcha hace años, de hecho antes del nuevo álbum grabamos un EP, Arise, que no tuvo ningún resultado ni promoción. Después de eso Amon y yo decidimos el camino que teníamos que seguir y los dos decidimos continuar solos, con un batería nuevo, y sacamos Erasing The Past. Las cosas habían cambiado tanto y estaba tan motivado que, por petición de algunos fans y ganas que tenía de hacía tiempo, volví a montar Unbounded Terror y a grabar un nuevo álbum, Faith In Chaos. Aquí no acaba la cosa, pues en breve tengo otros proyectos en mente para este año”.

Me fascina este momento actual en el que tantos veteranos estáis recuperando la pasión por tocar metal extremo, resucitando las bandas que teníais de jóvenes. Es como que, después de un periodo de pérdida de ilusión y de dejar de lado los instrumentos, muchos, a la vez, hayáis recuperado las ganas llegados a cierta edad.
“La verdad es que es un año cargado de buenos clásicos, Obscure, Necrophiliac… No sé el caso de mis otros compañeros, pero el mío es que no he dejado nunca de tocar, simplemente no me veía motivado, algunas cosas me desanimaban. Seguía escuchando buenas bandas y cada día decía ‘tengo que hacer algo…’. Y llegó”.

Unbounded Terror se terminaron por desavenencias entre vosotros y en esta segunda etapa eres el único miembro original. ¿Qué has buscado en tus nuevos compañeros? ¿Has aprendido de errores del pasado que no quieres volver a repetir ahora?
“Gente con ganas, sin egos y buenos músicos. Hoy en día es importante saber con quién te juntas. No sólo es tocar, es convivir y otras cosas. Y sí, se aprende del pasado, pero también yo soy más maduro y puedo ver las cosas de otra manera. Ahora estos nuevos chicos jóvenes me motivan para que esto salga adelante, los veo tan entusiasmados que me lo contagian. Por primera vez en mi vida estoy rodeado de personas con las mismas ganas que yo”.

Faith In Chaos aplasta cuando quiere, es variado y tampoco le falta velocidad, atruena de lo más equilibrado. ¿Pusiste especial mimo en lograr eso?
“Lo primero, quise hacer una continuidad de Nest Of Affliction. Todo son temas nuevos hechos en 2019, no quise en ningún momento innovar en el death, quería algo directo sin tecnicismos, pero con el sonido actual en la producción. Me gusta todo el death: el de antes, el de ahora… Pero para Unbounded Terror siempre haré old school death metal”.

¿Qué recuerdos tienes de vuestro show en el Iberian Metal Warriors del pasado septiembre, el primero en 26 años? ¿Qué sensaciones tuviste sobre el escenario?
“La verdad es que nos fue muy mal… No estuvimos a la altura, estábamos verdes. Pero bueno, los fans estuvieron ahí. Luego tocamos en Valencia un mes después y fue brutal. Nuestro último concierto en Mallorca también, ahora tenemos un buen directo, muy compacto y muy duro”.

Vuestro debut en largo, Nest Of Affliction, fue el primer álbum de death metal nacional en ser editado en CD, cassette y vinilo. Medallas que uno se lleva a la tumba con orgullo, ¿no?
“La verdad es que me siento muy bien, ¿sabes la cantidad de gente que me dice ‘cuando era joven no dejaba de escucharlo…’? Y yo me quedo… y me siento viejo. Yo lo que creo es que en aquella época el death estaba en alza y al salir Unbounded Terror en ese momento, en España fuimos muy apoyados, por aquello de que ‘nosotros también tenemos una banda de death aquí’… Ahora hay gente joven que lo escucha y me dice que es muy bueno, pero para mí hay algunas cosas que se podrían haber hecho mejor, pero para su época está muy bien. Es un álbum de culto… ¿o no?”.

A la hora de girar, ¿ser de las Baleares sigue siendo un hándicap o crees que lo vais a poder sortear mejor que hace tres décadas?
“Ahora lo tenemos muy bien, tenemos subvenciones para viajar y para los instrumentos, y tenemos un precio muy asequible. En este momento tenemos varias fechas por la Península tanto Unbounded Terror como Golgotha, incluso algunas cerradas en el 2021. Antes era difícil, ahora es más fácil, o sea, que ya sabéis: contratación abierta”.

Manolo Sáez, único superviviente de la formación original de Aposento, es una de las mejores personas que uno pueda conocer en este mundillo. Es humilde y cercano, pero cuando empuña su guitarra se transforma en algo muy distinto. Preparaos, porque su próximo Conjuring The New Apocalypse, previsto para el 5 de mayo, es una barbaridad.

Desde que volvisteis en 2012 habéis cogido velocidad de crucero… Un EP ya ese mismo año, y luego, un álbum cada tres. Incluso tocasteis en el Resu en 2018… ¿Me lo parece a mí o estáis en vuestro mejor momento?
MANOLO SÁEZ “La verdad que se ha vuelto con muchas ganas… ¡El tiempo pasa y no es en balde! Se estuvo mucho tiempo inactivo y ahora, como bien dices, parece que no paramos, y ésa es la intención que tenemos mientras podamos. Estamos teniendo un mayor reconocimiento y participando en bolos y festivales con bandas de primera línea, como ha sido el caso del Resu. Es algo que motiva bastante y más a la hora de seguir. Estamos intentando aprovechar al máximo, componer y grabar en un tiempo más corto de lo que hacíamos antes, aprovechar el momento”.

Si alguien a inicios de este siglo te hubiera dicho que en 2020 tendríais tres discos en la calle, ¿qué le habríais dicho?
“La verdad es que no lo esperaba, ya tenía por casi imposible volver a revivir a Aposento, así que le hubiera dicho ‘tú estás loco, volver y encima sacar discos…’. Pero mira por dónde, aquí estamos, editando, dando bolos, ¡y que siga así!”.

A priori, Logroño no parece la ciudad más metalera del mundo, pero La Rioja ha ido sacando la cabeza con bandas como la vuestra o Tierra Santa, por ejemplo. ¿Cómo recuerdas la movida cuando empezabais a tocar death metal y cómo es ahora?
“Bueno, no lo parece, pero si miras en proporción al resto, no sé qué decirte, incluso en los 90 había cuatro bandas de death metal, que yo recuerde: Visceral, Human Bait, Fossor, y nosotros. De heavy metal ahí tienes, como bien has dicho, a Tierra Santa, Zenobia, Infamia, Ethos… La zona heavy de Nájera, a la que venía mucha gente de todo el país. Hasta tuvimos aquel festival con Cannibal Corpse, Samael, Desultory… Así que no podemos quejarnos. Hubo un tiempo en que no tenías tiempo de aburrirte, a veces no te daba tiempo de ir a todos los garitos incluso después, en Logroño. Fuimos los primeros en hacer death metal en Logroño, pero aquí nos conocemos todos y nos llevamos bien. Alguna vez coincidimos y echamos unas risas recordando viejas historias”.

En 1993 tocasteis con Cannibal Corpse dentro del Demolition Festival, y en 2015 lo volvisteis a hacer en Bilbao. ¿Cómo fue el reencuentro? ¿Se acordaban de vosotros?
“La verdad es que, desde que tocamos en el Demolition Festival, he coincidido varias veces con ellos. También tocaron en otra ocasión con Kreator y Krisiun en Logroño, aparte de que en varios conciertos que les he visto he ido a saludarles, en especial a Alex, que habla castellano, por lo que no nos han olvidado. Serán de las bandas que mejor me caen como personas. Cuando tocamos en Bilbao, por la tarde estuve unos minutos con Alex y se acordaba perfectamente de Aposento. Después del bolo compartimos un rato, pero lo mejor fue verles durante nuestra actuación observándonos desde la zona VIP”.

Conjuring The New Apocalypse no deja títere con cabeza. Diez temas a saco en 36 minutos y Mark Berserk desatado al micro. Qué pasote, oye… Si es que casi rozáis el brutal death ya…
“Bueno, para mí era algo más brutal el anterior, influye mucho también a la hora de meter la batería, la técnica de Gabri junto con la composición y el gutural de Mark le da más enfoque al brutal, pero he querido buscar unos riffs de guitarra menos rápidos y más machacones para diferenciar algo más del brutal. Eso sí, el último tema quería que fuera más agresivo que el resto en esa onda, brutal death”.

¿Qué crees que ha aportado Eduardo Martínez como segundo guitarrista? ¿Puso mucho de sí en la composición del nuevo disco?
“Edu es un guitarrista cojonudo, pero viene de otros estilos. Apoya perfectamente como guitarrista rítmico. En esta ocasión no ha tenido mucho tiempo de componer, esperemos que para lo próximo que realicemos aporte sus ideas y talento ahora que está ya más involucrado en este estilo”.

Ya que hablabas de Gabriel Valcázar, hace nada anunció que dejaba la banda por ciertas discrepancias. Imagino que ya estáis buscando sustituto para la batería… ¿Nos puedes avanzar algo o contar más sobre ello?
“Ya hacía tiempo que Gabri nos había comunicado su intención de dejar la banda, algo que nosotros le respetamos. Tiene un talento y una técnica fuera de serie, pero nunca llueve a gusto de todos. Es un tío de puta madre, al que le apoyamos en lo que decida y haga. Sí que tenemos sustituto, pero por el momento nos reservamos lo de anunciarlo. ¡Tiempo al tiempo!”.

Este año es vuestro 30 aniversario. ¿Tenéis algo especial preparado? ¿Iréis realizando conciertos para presentar el nuevo álbum y celebrar esta efeméride?
“¡Sí, claro! Pero ahora, con el tema éste del virus, hemos tenido que parar lo que íbamos a anunciar, a la espera de que se vaya resolviendo, porque es una incertidumbre… Tenemos varios bolos y uno especial aquí en Logroño, con dos bandas más. Esperemos que en breve podamos anunciarlo y seguir presentando fechas”.

Si existió un nexo de unión entre casi todos los pioneros del death metal en este país, ése fue Dave Rotten y su labor en la ya lejana disquera Drowned Productions. Charlamos con el cantante sobre toda esa movida mientras también nos pone al corriente de los próximos pasos de Avulsed, por supuesto.

¡Estarás contento! Casi todos tus compañeros de tropelías de finales de los 80, principios de los 90, parece que han vuelto a la actividad con sus viejas formaciones. ¿Cómo recuerdas esos tiempos y cómo estás viviendo todos estos retornos?
DAVE ROTTEN “Pues sí, desde luego que es para estar contento, y sobre todo viendo los discazos que ha facturado cada banda. Se nota que el tiempo no ha pasado para ellos y con ayuda de las nuevas tecnologías, se puede escuchar a dichas bandas con un sonido y producción que hace 25, 30 años, era imposible de conseguir. En aquellos tiempos era todo mucho más espontáneo, era la novedad, teníamos todos unos 20 años y se percibía todo de una forma mucho más intensa que hoy en día, pero la ilusión sigue intacta y siempre se tiene esa sensación especial cada vez que grabas algo nuevo”.

De toda esta generación de death verdaderamente old school, Avulsed sois los únicos que realmente habéis aguantado todos estos años sin desfallecer. ¿A qué lo achacas, por qué crees que ha ocurrido?
“Bueno, es innegable que cuando los grupos de finales de los 80 y principios de los 90 emergían, al ser chavales de 18, 20 años, indudablemente algunos, la mayoría, iba cambiando de gustos, de personalidad, de situación laboral, familiar… y todo eso suele influir en que las bandas duren poco tiempo. En mi caso, al estar ligado toda mi vida a la música y haber tenido la suerte de haber encontrado compañeros de grupos con cierto grado de compromiso, ha ayudado a que el grupo tuviese una continuidad poco habitual, la verdad. Si las otras bandas hubiesen seguido, seguramente habrían alcanzado las mismas cosas que hemos logrado nosotros, o más, ¡quién sabe!”.

Si hay algo que os unía a estos grupos, además del estilo, fue tu seminal sello Drowned Productions. ¿Cómo decidiste embarcarte en aquello y cómo ves el legado de esa discográfica tantos años después?
“Sí, excepto Aposento, las otras bandas pasaron por mi sello, ya fuese habiéndoles editado demos y/o álbumes. Todo empezó en el 90, cuando veía que empezaban a emerger bandas nacionales de calidad, pero que realmente no sabían moverse muy bien a la hora de promocionar sus demos por el extranjero en zines de todo el mundo como ocurría en otras escenas, así que me propuse editarles las demos con buena presentación y así impulsar fuera de aquí nuestra movida, y parece ser que algo ayudó. Hoy en día, todas esas bandas son leyenda viva de nuestra escena, y me alegra mucho verlos con nuevos trabajos, tocando en directo y demostrando que la experiencia es siempre un grado”.

Tú, que llevas toda la vida en esto, tienes que haber notado una barbaridad cómo ha cambiado todo en cuestión de comunicación para las bandas, métodos de grabación, la misma esencia del under, modas que vienen y van… ¿Qué nos puedes contar sobre esto?
“¡Sí, desde luego! En el 90 era todo a base de cartas y llamadas de teléfono fijo, actualmente ya es por WhatsApp, email, Facebook… y también por teléfono, claro. Antes, los grupos no solían tener un duro para gastarlo en grabaciones y se buscaban la vida con métodos bastante rudimentarios, pero hoy en día ya casi todos se lo graban ellos mismos y si se quiere un resultado mejor, se echa mano de un estudio y de un productor que haga la mezcla y/o masterización. Ahora es todo mucho más asequible y ya no sacas un sonido chungo ni aunque te lo propongas (risas). La esencia desde luego no es la misma, ni parecida… En la actualidad no hay la magia que existía antes cada vez que descubrías una de las cuatro bandas que había… Ahora surgen formaciones todos los días, todas graban y sacan discos antes de grabar demos, todas quieren triunfar del tirón, ganar dinero, ser famosas… todo sin quemar etapas y, claro, se desencantan rápidamente al ver que es casi imposible. Las modas… sí, han cambiado mucho. Antes, por ponerte un ejemplo, Barcelona era de los mejores sitios donde hacer conciertos de death metal; hoy en día es de los peores, allí la moda es principalmente ‘post-loquesea’, muy modernete… ya no se estila el metal clásico, de greñudos feos… (Risas)”.

Me gustaría que, en pocas palabras, me explicaras qué es lo que más destacarías de las propuestas de Necrophiliac, Obscure, Aposento y Unbounded Terror.
“Antes que nada, me gustaría destacar lo positivo de la escena española, y es que, aunque tampoco podamos decir que hayamos creado nada, ni seamos originales, al menos no tenemos un cliché de sonido por el cual la mayoría de bandas terminan sonando iguales, imitándose unas a otras, como ocurre en otros sitios. Sí, está bien tener identidad, pero cuando ésta se copia entre unos y otros, al final resulta cansino. Las propuestas de las cuatro bandas que mencionas, y de Avulsed si me apuras, claro, es que todas tienen su estilo diferente. Necrophiliac fusiona un death metal primitivo en la línea de los primeros Death y Pestilence, con un toque Carcass, pero arreglado de una excelente forma con la destacable labor de Bongo a la voz. Obscure es pura esencia sueca, suenan como una versión pesadísima de Grave, Entombed y Dismember, mientras que Aposento maman más de la escuela americana de grupos como Cannibal Corpse, Suffocation, Malevolent Creation e incluso de Death y Massacre. Los mallorquines Unbounded Terror hacen el death más clásico de todos, por decirlo de alguna forma. Tienen riffs muy pegadizos y contundentes, tomando influencias de grupos como Immolation, Benediction, Morbid Angel… Creo que cada banda tiene su espacio y aporta su visión del death metal en nuestra escena”.

Actualmente andas muy liado con Holycide, pero seguro que ya tenéis bastante avanzado un nuevo álbum de Avulsed. ¿Qué nos puedes contar?
“Pues sí, andamos de lleno en la composición de nuestro nuevo álbum, el cual esperamos poder grabar a finales de año, o principios del que viene. Vamos lentos, pero será otro gran álbum (risas). Nos gustaría lanzarlo sobre primavera, o cuando se pueda, la verdad es que no vamos con prisas ni estrés (risas). Mientras tanto, yo estaré ocupado presentando el nuevo álbum de Holycide, así que ando liado igualmente”.

Hay quien considera que el death está viviendo una segunda edad de oro, con más conciertos, bandas y festivales que nunca, y también afluencia de público, al menos fuera de nuestras fronteras. ¿Estás de acuerdo?
“Pues no sabría si llamarlo una nueva edad de oro… Lo que sí veo es que las bandas pioneras y veteranas del estilo son las que al final la gente quiere ver más. Obviamente hay grupos nuevos que están obteniendo una buena posición en la escena, pero a la larga, parece que la trayectoria y la constancia es lo que más valora la gente. Lo de la afluencia, bueno, cuando son bandas relevantes, parece que sí, que actualmente hay más afluencia que hace diez, 15, veinte años, ¡y eso que las entradas valen más del doble que entonces, lo que no deja de ser un dato curioso!”.

PAU NAVARRA

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