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Representantes de la industria de neumáticos alertaron ayer que, debido a la emergencia del COVID-19, las gomas usadas no se están recogiendo, por lo que ha empeorado la acumulación que había previo a la declaración de la pandemia.

Las llantas desechadas son el criadero predilecto de vectores como el mosquito Aedes aegypti, que transmite los virus del dengue, zika y chikungunya, por lo que su acumulación excesiva supone un riesgo de salud pública y ambiental.

“El problema ya existía antes de la pandemia. Aunque en estos días hay menos movimiento en la calle, todo se tranca porque los comercios están cerrados, incluyendo las compañías de recogido. Tengo una acumulación bien grande, porque las gomas no se están recogiendo”, dijo Josué Correa, presidente de Correa Tire, una de las principales empresas de importación de neumáticos en la isla.

Correa importa gomas de autos, camiones e industriales. Indicó que el “problema más grande” lo tiene con las gomas de camiones, pues muchos de sus clientes caen bajo la definición de “servicios esenciales” y se han mantenido operando durante el “lockdown” decretado para frenar los contagios de COVID-19.

“Yo suplo a muchas flotas y acumulo esas gomas de camión, porque nadie me las está recogiendo. Y, que conste, esa no es mi responsabilidad. Hay compañías dedicadas al recogido y disposición de neumáticos. Yo no tengo permiso para disponer gomas. Solo las acumulo para ayudar a mis clientes y no perderlos”, dijo, al mencionar, por ejemplo, que un cliente lo llamó para que le recogiera 600 llantas.



Las llantas desechadas son el criadero predilecto de vectores como el mosquito Aedes aegypti.

Al momento, Correa tiene unas 2,000 gomas a la intemperie en el predio de cinco cuerdas donde ubica su compañía, en el barrio Espinosa de Dorado. Estimó que sus clientes tienen otros 2,000 neumáticos pendientes de recoger.

“Las tengo allí para que, eventualmente, sea más fácil recogerlas. Pero al lado de mi prediohay un condominio y los vecinos ya me alertaron de que los mosquitos están empezando a molestar. Trato de fumigar lo más que puedo, pero eso también es un gasto. Para mis vecinos, yo soy el malo de la película”, expuso.

Correa instó al gobierno, particularmente al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), a ejercer “todas sus facultades” para que se recojan las llantas y la situación no se agrave aún más.

Por su parte, Edgardo Velázquez, gerente general de la compañía Multi-Recycling & Manufacturing, confirmó que, por ahora, no está recogiendo gomas.

“Nuestro proceso está cambiando. Ya el neumático entero compactado no es un ‘commodity’ (mercancía). En diciembre, cerró el último mercado que había, que era India, y no recibe gomas enteras, sino procesadas. Acá, ahora hay que triturarlas (para poder exportarlas) y eso conlleva unos gastos adicionales. El negocio está cambiando de la compactación a la trituración, pero no hemos tomado la decisión de arrancar porque no es el tiempo todavía”, dijo Velázquez.

María Coronado, gerente interina del Área de Control Contaminación de Terrenos del DRNA, negó que el recogido de gomas esté detenido. En todo caso, dijo, “no está funcionando a capacidad plena”.

Según Coronado, en Puerto Rico, hay seis compañías dedicadas al transporte (recogido) de neumáticos usados. De esas, dos no están trabajando y las otras cuatro iniciaron operaciones hace un mes. La funcionaria no identificó por nombre a ninguna de las empresas.

“Al principio, parte de la limitación que encontramos fue que, como las gomeras estaban cerradas, los dueños de esos negocios no estaban disponibles para llenar su parte del manifiesto (de recogido). Esa limitación se pudo superar cuando (las gomeras) comenzaron a operar parcialmente (dos veces a la semana)”, dijo.

A partir de este lunes, las gomeras podrán operar de lunes a viernes, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., con las mismas medidas de precaución y por cita previa.

“La otra limitación que estamos encontrando, cuando nos comunicamos con los transportadores, es que están operando de forma limitada, porque no todos los empleados están dispuestos a trabajar por temor a contagiarse con el COVID-19. Están operando con personal reducido”, añadió Coronado.

Relató que el Área de Control Contaminación de Terrenos del DRNA realizó un sondeo entre las compañías transportistas autorizadas y encontró que, entre el 15 de marzo y el 3 de abril, se recogieron 70,000 neumáticos desechados.








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