La Selección Nacional femenina de baloncesto, que consiguió en febrero su clasificación a los Juegos Olímpicos por primera vez en su historia, podría sufrir cambios en su composición cuando finalmente se celebre la justa en 2021.

El Comité Olímpico Internacional (COI) y el gobierno de Japón decidieron el martes aplazar la celebración de las Olimpiadas de Tokio, que estaban programadas originalmente del 24 de julio al 9 de agosto de 2020. Todavía no se ha informado exactamente la fecha en que se celebrarán en 2021.

La noticia fue acogida con beneplácito por diversos sectores del olimpismo, incluyendo a los atletas, ya que no tendrán la preocupación de la falta de un entrenamiento adecuado por el encierro al que se han visto forzados por la pandemia del coronavirus COVID-19. Pero, por otro lado, también surgen preocupaciones en torno a cómo se afectarán los planes de entrenamiento, los fogueos para aquellos atletas o equipos clasificados a los Juegos, e incluso hasta la composición de los equipos.

El dirigente del Equipo Nacional, Jerry Batista, aplaudió la decisión del COI y la describió como correcta porque así se protege no solo la salud de la población mundial, sino también la de los atletas que estaban preparándose para las Olimpiadas. Pero, cuando El Nuevo Día le preguntó si podría afectarse la composición del combinado con el cambio de fecha, Batista no lo descartó.

“Pienso que por una parte es bueno (el aplazamiento de las Olimpiadas), en el sentido de que le da una oportunidad a Dayshalee (Salamán) y a Michelle (González) que vienen de lesiones y van a tener mucho más tiempo de preparación. Hay que ver pues las jugadoras veteranas, que ahora les añades un año adicional completo”, dijo Batista.

El piloto nacional explicó que las dudas con la composición del equipo estriban en que al cambiarse de fecha los Juegos, hay canasteras que podrían tener conflictos con sus respectivos empleos. Además tiene dudas en cuanto a si la delantera Yolanda Jones, quien salió del retiro para ayudar al equipo a su clasificación olímpica, estará disponible más allá de lo que estaba previsto para este próximo verano.

“Hay que ver la disponibilidad de todas las jugadoras, y el tiempo que van a llevar sin jugar (para 2021). Hay varias de esas jugadoras que ya hanconseguido trabajo en Estados Unidos, y hay otras que van en esa línea. Puede ser que se les haga más difícil poder entrenar. Ahí está Tayra Meléndez, que no fue al torneo de noviembre por el trabajo y ahora en febrero fue, pero básicamente no estaba jugando porque tiene su trabajo”, agregó.



“Tienes también a Ali Gibson que vive en Estados Unidos y había hablado de esa posibilidad de buscar trabajo. Isalys Quiñones ya terminó de estudiar y no sabemos si va a continuar estudios postgraduados o qué va a hacer… si se va a dedicar a jugar (baloncesto) profesional por ahora. Yolanda, sería un año adicional completo, igual que Pamela (Rosado), que es de las veteranas también, aunque Pamela se va a mantener entrenando. Pero hay una serie de interrogantes”.

Batista cree que la planificación podría ahora estar enfocada en que las jugadoras puedan ver acción en el torneo del Baloncesto Superior Nacional Femenino (BSNF) en agosto, si se puede celebrar, y el campeonato de las islas del Caribe programado para noviembre, que es clasificatorio para el Centrobasket de febrero de 2021.

Urge reprogramar los fogueos

Por otro lado, Batista reconoce que otro aspecto positivo del aplazamiento es que tendrán más tiempo de preparación.

“Nos da una oportunidad también de buscar esos fogueos que ya teníamos (y que fueron cancelados por el coronavirus). Hay que ver cuándo son los Juegos, cuándo van a ponerlos como tal, si van a ser para la misma fecha. Quisiéramos ir con la cantidad de fogueos que se habían conseguido”, dijo Batista, cuyo conjunto tenía planificado foguear este verano en Canadá, España y Bélgica antes de llegar a Tokio.

“Pero pienso que fue lo correcto (aplazar los Juegos). Ahora lo que nos toca a nosotros, al Comité Olímpico (Copur) y a la Federación de Baloncesto es reunirnos cuando se normalice todo, y reinventarnos un poquito en lo que va a ser el programa nacional este año, y ver cómo podemos trabajar, cosa que no vaya a pasar un año completo sin nosotros reunirnos”.

La armadora y capitana Pamela Rosado coincidió con su dirigente en que el enfoque debe ser, luego de pasada la emergencia por el coronavirus, conseguir la misma cantidad de fogueos. “En cierta manera nos afecta negativamente porque hay jugadoras que no sabemos si podrían estar como Yolanda. No sabemos si Jazmon (Gwathmey) va a estar jugando en la WNBA, aunque esos torneos los paran durante las Olimpiadas, pero no sabemos si va a haber disponibilidad”, dijo Rosado en cuanto al cambio de fecha de los Juegos.

“Teníamos unos fogueos bien buenos para prepararnos bien, y de mucho aprendizaje para llegar a Tokio de la mejor manera. Esperamos que se puedan retomar para llegar lo mejor posible a los Juegos”, concluyó la jugadora.

Source link

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here