Un día como hoy, hace 47 años, el astro puertorriqueño Roberto Clemente fue exaltado al Salón de la Fama del béisbol 11 semanas después de su trágica muerte en un accidente aéreo en la víspera de Año Nuevo mientras llevaba suministros a las víctimas de un terremoto en Nicaragua.

En 1973, la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica dejó a un lado la espera mandatoria de cinco años para que el nombre de un pelotero se refleje en la papeleta de ingreso para exaltar al estelar jardinero carolinense, quien falleció a los 38 años. Unos 27 cronistas de los 420 no votaron a favor de que ingresara en dicho año. Obtuvo un 92.7 por ciento de los votos del 75 por ciento que se necesita para entrar.

Clemente fue el primer latino en ser exaltado al Recinto de Inmortales de Cooperstown, Nueva York, en una clase que incluyó a los expeloteros Billy Evans, Monte Irvin, George Kelly, Warren Spanh y Mickey Welch.

El nombre de Clemente en la placa no fue traducido al español y leía «Roberto Walker Clemente». El error se corrigió en el 2000.

Clemente tuvo una destacada carrera con los Pirates de Pittsburgh durante 18 temporadas. Fue 15 veces Jugador Todo-Estrella, ganó dos Series Mundiales (1960 y 1971), fue Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1966, Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, 12 veces Guante de Oro, además de cuatro títulos de bateo. En 1972, dio el hit número 3,000 convirtiéndose, en aquel entonces, en el undécimo pelotero en lograr la gesta.

Clemente murió el 31 de diciembre de 1972 al estrellarse el avión por exceso de carga en la costa norte de Puerto Rico. Su cuerpo nunca fue recuperado.

El año pasado, su viuda y custodia de su legada, Vera Zabala de Clemente, murió a los 81 años.

Junto a Clemente hay cuatro puertorriqueños en el Salón de la Fama. Estos son Orlando «Peruchín» Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez.

Source link

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here