Read Time:2 Minute, 34 Second



Mediante técnicas de lo que se conoce como “infraestructura basada en la naturaleza”, la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Aguadilla lidera un proyecto de restauración de dunas en la costa norte, que tiene como objetivo principal desarrollar un sistema más resistente.

Robert J. Mayer, catedrático de la UPR en Aguadilla y director del Centro de Restauración y Conservación Ecológica Costera, comúnmente conocido como Vida Marina, indicó que, con un sistema de dunas resistente, el litoral estará más protegido ante eventos como huracanes, marejadas fuertes e inundaciones.

El proyecto de restauración es posible gracias a que la National Fish and Wildlife Foundation le aprobó a Vida Marina dos propuestas por $1.2 millones. Vida Marina sometió las propuestas tras el paso de los huracanes Irma y María, en septiembre de 2017, y las marejadas de la tormenta de invierno Riley, en marzo de 2018.

Con esos fondos, ya se están impactando áreas de dunas en Isabela, Camuy, Arecibo, Manatí, Dorado, San Juan, Carolina y Loíza, entre otros pueblos.



(Suministrada)

“Usamos varios métodos, bien sencillos, de mucho sentido común. Lo primero es sacar a la gente de las áreas vegetadas de las dunas y controlar el desorden de caminar por todos lados, que es el principal problema que tenemos”, señaló Mayer.

Como solución, Vida Marina inició la instalación de paseos de madera (“wooden boardwalks”) para ayudar a la gente a desplazarse mejor a través de las dunas.

“Son estructuras de madera tratada, como de cuatro pies de ancho. Son caminos elevados, puestos en postes, que, además de proteger la vegetación, facilitan el acceso porque es más fácil caminar por la madera que por la arena, y también hace que la playa sea más accesible para personas en sillas de ruedas, por ejemplo”, dijo.

Otro componente del proyecto de restauración es la siembra de especies costeras, que son propagadas en el vivero que Vida Marina tiene en la UPR-Aguadilla. Haba de playa, icacos, uva de playa, bejuco de playa y tabaco marino son algunas de las especies que están plantándose en las dunas.



(Suministrada)

“Muchas de esas especies las propagamos de semillas que colectamos en las mismas dunas. A veces, la siembra es un poco retante porque, por ejemplo, tenemos el problema de las iguanas o gallinas de palo, que nos comen las plantas recién sembradas. Lo estamos atendiendo con métodos químicos sencillos, como usar ajíes picantes para rociar las plantas y tratar de prevenir la depredación”, explicó Mayer.

También, Vida Marina está instalando “matrices de biomímica”, que son palos de madera colocados de forma vertical para atrapar la arena que transporta el viento.

“Se forma como un bosque de palitos y se crean unas turbulencias que promueven que la arena se deposite en esa matriz. Ya estamos obteniendo muy buenos resultados”, dijo.

El trabajo de la organización se complementa, por último, con la ubicación de rótulos para educar a la ciudadanía sobre la importancia de las dunas y el proyecto de restauración como tal.



(Suministrada)



Source link

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *