Ante la creciente posibilidad de que se reporte en Puerto Rico algún caso de contagio con la nueva cepa del coronavirus (COVID-19), los hospitales del país han comenzado a prepararse.

Pero su capacidad de respuesta se limita a identificar los posibles casos sospechosos de la enfermedad, ya que, hasta esta semana, todos desconocían qué pasaría si un paciente resultaba positivo a este virus respiratorio que se originó en China y del cual había ayer más de 82,000 casos confirmados.

“Todo el mundo dice, pues nos lo llevamos (al paciente con COVID-19) a Centro Médico, pero uno se pregunta ¿será lo más inteligente o mejor sería llevarlo a otro hospital que se habilite para eso?”, cuestionó el doctor Lemuel Martínez, presidente de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Puerto Rico.

Según el infectólogo, ante la rápida evolución del virus respiratorio, su manejo podría cambiar día a día, a medida que surja nueva información al respecto.

“(Tener cuartos hospitalarios con) presión negativa es chévere, mientras la cantidad de pacientes es manejable. Pero, cuando hay muchos pacientes (con la misma enfermedad), los pones en cohortes (grupos). Lo más importante es saber cómo manejar los pocos o muchos casos (que puedan surgir)”, sostuvo Martínez, al comentar que, en el Doctors’ Center Hospital de Manatí, donde dirige el área de Control de Infecciones, hay ocho cuartos de aislamiento.

Otros médicos y directivos hospitalarios entrevistados por El Nuevo Día también aseguran que cuentan con los cuartos de aislamiento respiratorio requeridos para ubicar y atender a estos pacientes, así como con el equipo de protección personal necesario para asistir estos casos sin comprometer la salud y seguridad del personal de la institución.

Este diario supo que, en semanas recientes, más de una docena de casos sospechosos de COVID-19 han sido identificados en diferentes hospitales privados de la isla, en del norte, sur y el área metropolitana. Todos, hasta la fecha, han sido descartados, pues sus síntomas han arrojado positivo a otras condiciones respiratorias, como influenza y micoplasma.

Sin embargo, como medida preventiva, algunos han sido colocados en cuarentena domiciliaria durante 14 días, el período de incubación que se estima para este virus. El elemento común entre todos ha sido que han viajado recientemente a China o a alguno de los países con casos confirmados del virus, como Italia.

La doctora Carmen Deseda, epidemióloga del Estado, informó esta semana que había cuatro personas bajo vigilancia de esta enfermedad. Ayer, la funcionaria le informó a este diario que uno de ellos salió de la vigilancia domiciliaria durante el día. Todos, dijo, habían viajado recientemente a China y, aunque no presentaban síntomas, fueron puestos en observación.

Salud emite guías de vigilancia

El 22 de enero, el Departamento de Salud emitió una “Guía para la Vigilancia del coronavirus novel 2019”. Ese documento detalla los síntomas de la enfermedad (fiebre, tos y dificultad para respirar). Además, ofrece unas guías de cómo notificarle a esa agencia los casos sospechosos para la recolección de muestras de laboratorio para enviarlas a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Sin embargo, no detalla qué hacer si ocurre un caso positivo, lo que ha constituido la queja principal de médicos consultados sobre este tema.

Ayer, en entrevista telefónica con El Nuevo Día, Deseda abundó al respecto. La funcionaria informó que, si algún hospital reporta ante la agencia algún caso sospechoso, personal de la Oficina de Bioseguridad acudiría a la institución hospitalaria a recoger la muestra para transportarla al laboratorio de Salud. Allí, se empacaría y enviaría al CDC.

De resultar positiva, abundó, el paciente debe permanecer en el hospital donde acudió a solicitar asistencia médica por un mínimo de 14 días. Durante ese tiempo, indicó, se le debe dar tratamiento de soporte a los síntomas que presente.

Deseda destacó, además, que el CDC actualizó ayer sus protocolos para pacientes sospechosos. A personas que hayan llegado de China en los pasados 14 días y que presenten síntomas del virus, le harán la prueba y serán aislados. A los que vengan de países con transmisión comunitaria -como Irán, Italia, Japón y Corea del Sur- y requieran hospitalización se les activará el protocolo de aislamiento y toma de muestra, enfatizó.

Hospitales se preparan

Varios de los casos sospechosos han sido atendidos en el Hospital Auxilio Mutuo, en Hato Rey, confirmó ayer el licenciado Jorge Matta Serrano, administrador de esa institución. “Hemos tenido casos de interés y hemos seguido el protocolo que usa el CDC, con las preguntas básicas de viajes (recientes a países con casos confirmados)”, dijo Matta, quien comentó que esos casos le fueron informados a Salud, aunque posteriormente fueron descartados por no reunir criterios para validarlos.

Precisó que el Hospital Auxilio Mutuo tiene 16 cuartos que pueden habilitarse para aislamiento respiratorio con presión negativa.

“Esto es más bien trabajo en equipo de control de infecciones”, dijo Omar Portalatín, gerente del Programa de Control de Infecciones del mismo hospital, quien resaltó que esta situación coincide con la temporada alta del virus de la influenza.

El Hospital Damas, en Ponce, también tuvo recientemente un “simulacro” cuando recibieron un paciente que trataron originalmente bajo sospecha de COVID-2019. “Fue un paciente con síntomas virales que vino de Nueva York. Estuvo un día en aislamiento”, dijo el doctor Pedro Benítez, director médico de la institución, quien informó que allí tienen seis cuartos de aislamiento respiratorio.

El paciente, indicó, resultó positivo a otras condiciones respiratorias, por lo cual se descartó la sospecha de COVID-2019.

En el Hospital Menonita, de Cayey, también se atendió recientemente un presunto caso de la enfermedad. Según explicó el licenciado Rubén Norat, principal oficial de operaciones del Sistema de Salud Menonita, el paciente llegó hace unas dos o tres semanas referido por un médico de Cidra, donde el paciente había acudido a buscar asistencia médica.

“Se llamó a Salud, y nos dieron unas recomendaciones”, dijo sobre el caso que arrojó positivo a micoplasma, otra enfermedad respiratoria.

Entre los cuatro hospitales del Sistema Menonita -en Cayey, Guayama, Aibonito y Caguas-, hay 53 cuartos de aislamiento, 33 de ellos con presión negativa, informó Norat. Indicó que, a todos los casos sospechosos que reciban, les realizarán pruebas de influenza y micoplasma “para descartar que no sea otra cosa”. “Lo importante es controlar el primer caso para que no se propague”, agregó.

Todos los hospitales consultados por este diario han activado sus protocolos para identificar casos sospechosos, lo que incluye el adiestramiento de su personal.

El licenciado Jorge Matta González, director ejecutivo de la Administración de Servicios Médicos, informó que han revisado sus protocolos, adiestrado a su personal y están alertas al uso de desinfectantes de mano (“hand sanitizer”) por parte de todos los visitantes del hospital.

El doctor Ricardo Moscoso, del Hospital Universitario, informó que solo en esa institución, hay 16 cuartos de aislamiento con presión negativa y antesala al cuarto.

El protocolo en los Hospitales HIMA, mientras tanto, incluye la pronta identificación del paciente en la Sala de Emergencias durante su registro, así como la identificación de pacientes con síndromes catarrales, informó la epidemióloga Zoraida del Valle Colón.

El Hospital del Maestro cuenta con un cuarto de aislamiento respiratorio con presión negativa, informó la doctora Ángeles Rodríguez, quien dirige el área de Control de Infecciones del hospital.

Mientras, el Hospital La Concepción, en San Germán, considera caso sospechoso al paciente que haya realizado un viaje 14 días o antes del comienzo de síntomas a algún país donde existan casos confirmados y tenga síntomas del virus, informó la epidemióloga Catherine Díaz.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *