Read Time:4 Minute, 34 Second

Me resulta prácticamente imposible ponerme a hablar de ‘Sonic. La película’ sin ponernos antes un poco en situación. A nadie debería pillar muy de sorpresa toda la polémica que se generó tras mostrar lo que iba a ser el diseño final de Sonic que poseía unas proporciones y formas que se alejaban demasiado, para mal, del personaje original.

Poco tardaron las redes sociales en mostrar su rechazo ante ese desafortunado diseño y menos aún tardaron en empezar a fabricar memes de esta extraña criatura de manera ilimitada. Tal fue el nivel que lo que sucedió a partir de ahí, fue inaudito hasta la fecha; la producción reconocía el error de esa libre visión realista del personaje de Sonic y anunciaban un rediseño completo de la criatura, y a su vez, un retraso en su fecha de estreno para poder cumplir con todo el nuevo trabajo de producción. El poder mediático fue capaz de hacer rectificar a una industria que mueve tantísimo dinero y personal involucrado como es el de Hollywood. ¡Wow! Para bien o para mal, la película de Sonic ya va a ser recordada, como poco, por esto. El que suscribe estas líneas formó parte, de manera bastante activa, de todo ese malestar con respecto al diseño del personaje, así que en mi caso, debo decir que ha sido para bien.

Y es que Sonic es para mí, uno de los primeros personajes de los cuales soy seguidor desde que tengo uso de memoria, junto a posteriormente licencias del calibre como ‘Bola de Dragón –drac- Z’ o Marvel y DC. Al igual que muchos, las primeras vibraciones transmitidas con ese primer tráiler nos hizo despertar en nosotros desagradables flashbacks que señalaban al camino del absolutamente desastre como en su día tuve que sufrir con aquella dolorosa ‘Dragon Ball Evolution’.

El tiempo pasó y el nuevo diseño se mostró junto a un nuevo tráiler al que, si bien no era excesivamente diferente en lo grueso, si se mostraba mucho más dinámico, cercano y divertido a su vez que el diseño de Sonic, ahora si, hacia justicia resultaba absolutamente satisfactorio a la vista.

Con todo este terremoto en la producción que rodeaba a ‘Sonic: La película’, y aunque ahora todo pintaba mejor, tampoco las tenía todas conmigo hasta que, por fin, he podido comprobar el resultado final por mí mismo. Y por lo pronto ya puedo avanzar, que la sensación que me ha acompañado durante todo el visionado de la cinta -y que sigo conservando todavía-, ha sido de notable satisfacción. Y no entiendan mi parte como fanático como alguien que va a defender todo lo relacionado con el a cualquier precio, si no como alguien que ama al personaje y lo defiende cuando toca y lo crítica cuando lo merece.

Que nadie confunda. ‘Sonic. la película’ no es un peliculón. Nunca lo ha pretendido ser. Es muy consciente del tipo de producción y público al que va dirigido y va de cara desde el minuto uno, sin complejos ni ridículos. Pisa sobre seguro, pero pisa bien. Y eso es algo que se tiende a menospreciar, pero en el caso como el que nos ocupa, su honestidad es tal hasta en la fase de promoción que la considero todo un acierto. Una historia de orígenes tan sencilla como eficaz, que asienta unas bases sólidas para poder continuar el camino de manera más grande y con un con un poco de suerte, mejor. Una producción que se disfruta fácilmente a poco que nos dejemos llevar rompiendo ya de paso esa aparente maldición que sufren habitualmente las adaptaciones de los videojuegos.

Hablando sobre adaptación, consigue un considerable equilibrio entre el material original y los añadidos para dar forma a esta alternativa versión que nunca deja de verse como lo que debe ser: Sonic. A la película no le faltan las referencias o guiños tanto propios como a otros de la cultura pop. Lo hace sin saturar, sin abusar del tan de moda «fan-service», mostrándolos de manera muy orgánica y natural, más de una ocasión, en un segundo plano sin frenar en ningún momento la narrativa de la misma.

Ben Schwartz, quién se encarga de dar voz a este hiperactivo Sonic, y se hace perfectamente con él en las primeras frases en el mismo prólogo de la cinta dotándole de una fuerte expresividad y carisma. Y como todo buen protagonista que se precie, no hay héroe sin villano. Y aquí es donde entra en juego otro de los grandes aciertos de toda la producción: El regreso de Jim Carrey al cine interpretando al famoso Doctor Robotnik ofrece varios de los momentos más divertidos y memorables de toda cinta. Una peculiar versión que convierte a este villano en un imprescindible del que uno termina deseando más y más.

Tom Holkenborg, más reconocido por su pseudónimo Junkie XL es el encargado de poner la música en este proyecto, y si bien sus melodías no destacan en cuanto a la composición de melodías –soy incapaz de recordar una sola melodía más allá de las obvias-, si otorga una épica enorme y poco frecuentes para producciones de éste corte.

Ya desde sus cabeceras, pasando por una imprescindible escena mid-credits, ‘Sonic. La película’ se muestra como una propuesta directa, satisfactoria y muy divertida aventura con la que disfrutar en familia o entre amigos, con un ritmo endiablado que fácilmente nos conducirán hasta los créditos finales en los que desearemos con mucha fuerza, la vuelta de éste dúo a la gran pantalla.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *