Donde está la Universidad del Sagrado Corazón (USC), en Santurce, había un colegio católico que se llamaba Las Madres.

Guiadas por monjas y maestras, allí estudiaron y se formaron miles de mujeres puertorriqueñas desde 1880 hasta 1970, cuando el colegio cerró sus puertas.

Aunque han pasado 50 años del cierre de la institución, precursora de la USC, aún viven los recuerdos y la nostalgia en el corazón de muchas de las mujeres que estudiaron allí.

La semana pasada, conmemorando aquellos años de infancia y adolescencia, un grupo de exalumnas del colegio reafirmó su compromiso con lo que fue su lugar de formación académica y espiritual, sembrando un bosque de ausubos en el patio del Teatro Emilio S. Belaval de la USC.

Unos 40 ausubos fueron plantados por más de 50 exalumnas de Las Madres. Los árboles fueron bendecidos por el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, ante la presencia del presidente de la USC, Gilberto Marxuach Torros.

“Los árboles de este bosque serán los mejores cuentistas de nuestras historias y valores para las generaciones de estudiantes por venir”, expresó Roxana Matienzo, exalumna y líder del Team Ausubo 2020. “Sembramos ausubos por ser árboles endémicos de las Antillas, que pueden crecer hasta 100 pies de alto. Son árboles que resisten los embates del tiempo, codiciados por su madera noble, fina y fuerte, símbolos de nuestra formación y una manera de ayudar a nuestro planeta”, recalcó.

Por su parte, Marxuach Torrós indicó que esa iniciativa es reflejo de un grupo de mujeres valientes y emprendedoras que forman parte de una gran gesta educativa que el próximo 10 de abril cumple 140 años de fundación en Puerto Rico. “Aquí tenemos el fruto de esas semillas con raíces profundas y, por eso, ha perdurado. Este bosque es un recordatorio de lo que es el Sagrado Corazón”, puntualizó.



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