Washington – La republicana Susan Collins (Maine) confirmó ayer en la noche que votará a favor de que el Senado estadounidense cite testigos en el juicio político en contra del presidente Donald Trump, quien se enfrenta a dos cargos de destitución por abuso de poder y obstrucción de una investigación del Congreso.

Mientras, su colega Lamar Alexander (Tenesí) descartó votar a favor de convocar testigos.

Junto a los senadores Mitt Romney (Utah) y Lisa Murkowski (Alaska), Collins y Alexander eran los otros dos republicanos que se consideraban dispuestos a votar con los demócratas en respaldo a citar testigos, como el ex consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca John Bolton.

Romney y Murkowski no han anunciado su decisión final.

Alexander, sin embargo, dijo que “no hay necesidad de más evidencia para concluir que el presidente retuvo la ayuda de los Estados Unidos, al menos en parte, para presionar a Ucrania a investigar a los Bidens; los fiscales de la Cámara de Representantes lo han demostrado con lo que llaman una ‘montaña de evidencia abrumadora’. No hay necesidad de considerar más el segundo cargo frívolo que destituiría al presidente por hacer uso de su prerrogativa constitucional para proteger las conversaciones confidenciales con sus asesores cercanos”.

“La pregunta entonces no es si el presidente lo hizo, sino si el Senado de los Estados Unidos o el pueblo estadounidense deberían decidir qué hacer con respecto a lo que hizo. Creo que la Constitución establece que la gente debe tomar esa decisión en las elecciones presidenciales que comienzan en Iowa el lunes», sostuvo Alexander.

Collins, por su parte, afirmó que “escuchar a ciertos testigos daría a cada parte la oportunidad de presentar su caso de manera más completa y justa, resolver cualquier ambigüedad y proporcionar claridad adicional. Por lo tanto, votaré en apoyo de la moción para permitir que se citen testigos y documentos”.

Con los anuncios hechos esta noche por Alexander y Collins, los votos decisivos en torno a la citación de testigos y una rápida absolución del presidente Trump parecen depender de Romney y Murkowski.

Los republicanos dominan 53 a 47 el Senado, por lo que sin ningún otro senador republicano dispuesto a citar testigos, los demócratas perderían 51 a 49 la votación para llamar a declarar a funcionarios y ex funcionarios del gobierno de Trump que pudieron tener conocimiento directo de los esfuerzos del presidente de Estados Unidos por condicionar ayuda militar y una reunión en la Casa Blanca con el presidente de Ucrania a que ese país anunciara investigaciones contra el ex vicepresidente Joseph Biden, su hijo Hunter y los demócratas.

Tras concluir dos días de preguntas a fiscales y abogados de Trump, el Senado debatirá el viernes la posibilidad de convocar a testigos. Si se derrota la posibilidad de citar testigos, la mayoría republicana puede votar el mismo viernes a favor de absolver a Trump de los dos cargos de destitución en su contra.

Si Romney y Murkowski votaran a favor de citar testigos, la votación pudiera quedar empate 50-50. Eso representaría que la moción para llamar a declarar testigos quedaría derrotada o tendría que ser resuelta por el juez presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, John Roberts, quien dirige el juicio político en contra del presidente Trump.

De todos modos, con o sin nuevos testigos, nadie duda de que la mayoría republicana tendrá los votos para absolver a Trump. Bajo la Constitución de Estados Unidos se requieren dos tercios de los votos, es decir 67, para expulsar a Trump de la presidencia de Estados Unidos.

Buscan absolver a Trump de los cargos

El liderato republicano ha estado confiado en derrotar la citación de testigos y poder lograr una absolución de Trump.

Roy Blunt, presidente del Comité de Política Pública de los republicanos del Senado, sostuvo que ha contado votos por mucho tiempo y conoce cuando un asunto ha terminado.

“Los demócratas de la Cámara no pueden presentar un caso a medias en el Senado y esperar que hagamos algo al respecto. Estos son dos de los cargos más débiles que se puedan tener en un proceso de destitución”, señaló Blunt.

Como Blunt, sus colegas Mike Rounds (Dakota del Sur), John Barrassso (Wyoming), Lindsey Gragam (Carolina del Sur) y James Inhofe (Oklahoma) estuvieron entre los que se expresaron decididos a rechazar citar a testigos como el exconsejero legal de la Casa Blanca John Bolton y votar directamente por los cargos de destitución.

Los republicanos – que dominan el Senado 53 a 47-, prevén que el líder de la minoría demócrata, Charles Schumer (Nueva York), buscará retrasar el proceso, pero senadores dijeron que están dispuestos a sesionar por largas horas para concluir, sino el mismo viernes, a primeras horas del sábado.

Trump ha pedido por semanas concluir el juicio político antes de que ofrezca el martes el mensaje sobre el Estado de la Unión.

Los demócratas han presionado en las últimas horas particularmente para que se llame a declarar a Bolton, tras filtrarse información del libro que tiene previsto publicar en marzo en el que señala que el presidente Trump directamente le dijo en agosto de 2019 que había frenado $391 millones en asistencia militar para Ucrania en espera de que el gobierno ucraniano anunciara investigaciones contra los demócratas.

En diciembre pasado, Trump se convirtió en solo el tercer presidente de Estados Unidos en ser imputado de cargos de destitución.

Sin citar testigos, para la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, verdaderamente no habrá una absolución de Trump.

“No puede ser absuelto si no tiene un juicio. Y no habrá tenido un juicio si no hay testigos y documentos”, dijo Pelosi, en torno al interés de la minoría demócrata en citar por lo menos cuatro funcionarios del gobierno de Trump y documentos internos de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Pentágono y la Oficina de Presupuesto y Gerencia (OMB).



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