María, la primera mujer trans que logró pasar de ser tenor a soprano en un gran teatro

Fue cuando cantó el Segundo acto de Tosca, en una sala «hermosa» del Teatro Colón, de Buenos Aires, atestada de personas, que María se enfrentó al desafió más importante de su vida: convertirse en la primera mujer transgénero que logró pasar de ser tenor a soprano, en un gran escenario.

El acto “es muy difícil para la soprano, con los demás cantantes, con escena, con vestuario; recuerdo que el Teatro Colón me prestó un vestuario de Aníbal Lápiz, el gran vestuarista (…). Y creo que ese fue el día en que mucha gente tomó conciencia de que mi camino iba a ser un camino certero y de que las posibilidades vocales mías iban más allá de lo que, digamos, en los libros se estudia», recuerda con gracia, la cantante lírica.

María Castillo de Lima comenzó su carrera en el 2000, como tenor, pero al transitar su identidad sexual decidió transformarse en mujer; continuó con su carrera y decidió cambiar su registro vocal a soprano, un hecho que se da por primera vez en el mundo, según Maria Victoria Alcaraz, directora del Teatro Colón.

Hace 20 años, la cantante comenzó a estudiar en las escuelas más prestigiosas, para lograr posicionarse como tenor principal en tan imponente escenario argentino, catalogado como uno de los 10 mejores espacios líricos del mundo por la revista National Geographic.

María cuenta que siempre supo que tenía la posibilidad de cantar en un registro femenino, pero nunca se lo tomó en serio porque estudiaba y trabajaba como tenor.

«Me estaba yendo muy bien, pero luego comienza esta cuestión del cambio de género, que es una búsqueda personal que tenemos algunos seres humanos por reconocernos con un género que no es con el que nacimos. Entonces, yo pensaba en cómo hacer con mi voz porque el instrumento está aquí dentro mío. No es como si yo fue fuera pianista, violonchelista; no importa el género que tenga, el instrumento es el violonchelo o el piano, pero con el tema de la voz es muy delicado», explicó la cantante a la Voz de América.

Poco a poco, fue construyendo el cambio. Al principio, creó un personaje -María Vkallasova- como prueba de lo que podía llegar a ser en el futuro.

También, agrega María, «para que la gente en una ambiente, como el de la ópera, se fuera acostumbrando y no fuera tan chocante, de entrada; un cambio radical de un día para el otro, sino que se fuera acostumbrando a verme con una nueva imagen y con una nueva perspectiva de vida, tanto profesional como personal».

Uno de los momentos más importantes de su carrera fue haber llegado a las instancias finales del concurso Ópera Mendoza.

Verónica Cangemi, la primera cantante lírica del Teatro Colón y directora de este certamen le contó a la VOA que el sacrificio de María «fue muy grande».

«Es el momento en el que empieza a disfrutar de que la vida es igual para todo el mundo y espero que la gente joven, que estas personas que están en esta situación, tomen de ejemplo a María Castillo, que en realidad todo se puede y más en este momento -en el siglo en el que vivimos- y cómo ha cambiado la historia de la humanidad», explicó Cangemi.

Incluso, dice que la oportunidad de María se dio al quedar el jurado muy impresionado con su talento y tras considerar que se le podía dar visibilizar a una minoría de la sociedad «que está muy desprotegida».

María asegura que vivió muchos rechazos durante su carrera, pero cree que, poco a poco, se ha dado una mejor aceptación en la sociedad.

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