Gianna Maria Bryant tenía muy claro lo que quería alcanzar en su vida: jugar en el prestigioso programa de las Huskies de la Universidad de Connecticut en el baloncesto de la NCAA y luego llegar a la WNBA.

Gianna amaba el baloncesto, al igual que su padre, Kobe Bryant, la exestrella de los Lakers de Los Ángeles, y le gustaba asistir a los partidos de la NBA. Y no perdía la oportunidad de fotografiarse con sus jugadores favoritos como James Harden (Houston); Luka Doncic (Dallas); y Trae Young (Atlanta), entre otros.

Con 13 años, Gianna quería seguirle los pasos a su progenitor en el baloncesto, y el domingo, precisamente, se encaminaba a una sesión de entrenamiento en la Academia Mamba en Thousand Oaks, California, antes de que ocurriera la tragedia. Gianna y su padre, de 41 años, fueron dos de las nueve personas que fallecieron en un accidente de helicóptero.

La noticia conmocionó al mundo que lloró la partida de una leyenda de la NBA y la de una promesa del baloncesto femenino.



Gianna parecía tener la genética baloncelística de su progenitor. Y a los 12 años ya celebraba un campeonato en la categoría Sub 16.

En un reciente podcast (All The Smoke), Bryant habló de la pasión de su hija, apodada Gigi, por el baloncesto.

“Me exige entrenar con ella todas las noches. Aparte, se ‘traga’ todos los encuentros que televisan y si digo todos es que son todos”, declaró el Jugador Más Valioso de la campaña 2007-08 con 18 apariciones al Juego de Estrellas.

Ha trascendido que Gianna fue la principal razón para que Kobe regresara a las canchas, luego de su retiro en la temporada 2015-16. Y el mismo Kobe habló de la atención que su hija le prestaba a todos los detalles del baloncesto dentro y fuera de la cancha.

“Ella observa las entrevistas, observa cómo juegan los profesionales y aprende, no solo en los triunfos, sino también en los reveses difíciles. Sobre cómo se comportan”, dijo Bryant en otra entrevista.


Source link

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here