Para entender la existencia de ‘Mesías’ (‘Messiah’), el thriller con el que Netflix ha inaugurado 2020, tenemos que comprender que detrás de la serie está Mark Burnett. El londinense es uno de los superproductores televisivos actuales, cuenta con decenas de concursos y realities (de ‘Survivor‘ a ‘The Voice’), además de ser jefe de la división televisiva de Metro Golden Meyer.

Además, y esto es lo que nos interesa más, también es cristiano y ha producido diversas ficciones basadas en la fe (‘La Biblia‘, ‘La Biblia continúa’, ‘Hijo de Dios’), con desigual resultado. En esta ocasión contraataca con una de esas preguntas perennes que rondan siempre: ¿qué pasaría si el Mesías/Jesús se encarnase en pleno siglo XXI?

O, bueno, más concretamente explora la aparición en Oriente Medio de una misteriosa figura, Al-Masih (Mehdi Dehbi). Es un joven que empieza a predicar en el desierto y ante las inclemencias un mensaje de paz y esperanza en Dios. Los musulmanes creen que ha regresado Isa, los cristianos que ha vuelto Jesús.

Pronto empieza a reunir a un grupo de seguidores y a llamar la atención de la CIA, con la escéptica agente Eva Geller (Michelle Monaghan) a cargo de la investigación. Por otro lado, tenemos la historia de un predicador tejano (John Ortiz) que, cuando se encuentra endeudado y a punto de perderlo todo, este «Mesías» aparece de la nada para hacer un milagro.

El retorno del Rey (de reyes)

Michael Petroni crea y guioniza una serie que no sabe muy bien qué es lo que quiere contar o de qué quiere ir exactamente. Es entretenida y el comienzo es bastante absorbente, pero a medida que pasan los episodios no parece estar clara la dirección.

Al principio parece beber de ‘Homeland‘ y dramas similares como ‘Fauda’, en concreto a la hora de desarrollar la complejidad del caso y del panorama geopolítico en la zona entre Siria, Jordania, Palestina e Israel. También, a la hora de querer desentrañar un personaje misterioso. Pero eso, solo al principio, a medida que van pasando los episodios parecen haber perdido el rumbo.

Tampoco ayuda que el protagonista, Mehdi Dehbi, sea poco más que unos carrillos sensacionales al que dar cuatro frases algo sibilinas y a tirar. Es un personaje enigmático… pero que da pereza nada más verlo. El carisma necesario para construir en torno a él una ficción de estas características es inexistente.

Messiah 104 Unit 01069r
Messiah 104 Unit 01069r

Esto bien puede ser un síntoma de lo que hay en la serie. El haber sido concebida como producción «basada en la fe» hace que se navegue en los límites entre lo que se puede explicar racionalmente y lo que no, pero el discurso carece de contundencia. Peor aún, carece de profundidad.

Pese a su absorbente comienzo, conseguido gracias a que saben tocar bien las claves de un buen thriller conjugado con la (omni)potencia de la premisa, ‘Mesías’ pierde fuelle a mitad de temporada. Y lo pierde por culpa de que es más superficial y convencional de lo que podemos esperar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here