Las fotos navideñas de Adele que desataron un debate sobre la imagen corporal


En un elegante vestido negro de satén, la cantante encendió las redes sociales y los comentarios sobre su figura.


Adele, la cantante y compositora británica que se ha ganado por años el corazón del público, subió a su cuenta de Instagram fotos navideñas en las que aparece con el Grinch y Santa Claus. Sin embargo, la publicación generó mucho revuelo, pues la apariencia de la artista es totalmente diferente a lo que se ha visto en los últimos años.

“Los dos tratamos de arruinar Navidad, pero luego, ¡nuestros dos corazones crecieron! Gracias por venir a mi fiesta y hacernos sentir como niños Grinch. Feliz Navidad y felices fiestas para todos”, escribió la cantante para acompañar la foto en la que aparece con un vestido negro de satén, con mangas de globo y escote de corazón.

En blanco y negro, Adele sorprende al público con una notable pérdida de peso que la impactó tanto a sus seguidores como a figuras del espectáculo. Muchos de los comentarios halagaron a la cantante por su imagen corporal y el post cuenta con casi dos millones de me gusta.

La imagen abrió las puertas a un debate acerca de la apariencia de las mujeres y del estigma de la delgadez en el cuerpo femenino. Por un lado, estaban aquellos que argumentaban que la rápida pérdida de peso de la artista era preocupante y por otro quienes aseguraban que tenía sobre peso.

Body Positive y la presión sobre Adele

Desde que Adele alcanzó la fama en 2008, cuando tan solo contaba con 20 años de edad, ha sido fuertemente criticada por su peso a la par de que ganaba reconocimiento en el ámbito musical – su primer disco fue número uno de los álbumes más escuchados de Inglaterra-. Hoy, 10 años después, su apariencia es totalmente diferente a lo que fue en un principio, pero los comentarios aún se enfocan en el tamaño de que tiene su cuerpo.

El proceso de pérdida de peso de la cantante ha sido progresivo, en repetidas ocasiones ella aseguró que lo hacía con fines de salud. Después de haber sido la portada de la revista Vogue, Adele dijo a la revista People que había bajado varios kilos con ayuda de dietas vegetarianas, además de haber dejo de comer refrescos, dulces y alimentos procesados. De acuerdo con sus declaraciones, lo que más la ayudó fue que su ahora exesposo, Simon Konechi, también realizó esas dieta. “Transitar ese camino con alguien lo hizo más fácil”, dijo.

En una ocasión incluso el diseñador alemán Karl Lagerfeld, quien en ese entonces contaba con 78 años de edad, dijo que prefería a Adele sobre Lana del Rey, pero que la primera de ellas estaba un poco gorda.

Ante estas críticas, Adele contestó: “Nunca he querido lucir como las modelos que salen en las portadas de las revistas. Represento a la mayoría de las mujeres y estoy muy orgullosa de eso”.

A lo largo de su carrera, Adele ha tenido que lidiar con los estigmas sociales relacionados al peso. Ahora, ella reaparece en la esfera pública más de 68 kilos perdidos, impactando a los espectadores y volviendo a poner en el ojo del huracán el tamaño y las medidas de su cuerpo

En el marco de una sociedad en la que la delgadez y la belleza han sido usados como sinónimos para objetivar y estigmatizar los cuerpos de las mujeres, sobre todo en el espectáculo, se generó un movimiento conocido como “Body Positive”.

Este movimiento se generó desde el feminismo en búsqueda de la aceptación del cuerpo de las mujeres, al cuestionar los conceptos relacionados a lo estéticamente aceptable en la corporalidad femenina. Hoy en día, la delgadez ha llegado a ser un estatus social y la gordura una forma de discriminación, de acuerdo con el sociólogo especialista en género, Bastián Olea Herrera, quien se ha enfocado en trabajar temas relacionados con la estigmatización de la gordura.

Esto porque ser delgado ofrece “la posibilidad de obtener ciertos estatus socialmente valorados a través de la adquisición de una corporalidad específica”, escribe Olea Herrera en su texto “La estigmatización de la gordura femenina”.

Contrario al Body Positive está lo que se conoce como gordofobia, que refiere a la existencia de un sesgo discriminador hacia las personas con sobrepeso. El umbral entre lo que se considera o no obesidad es cada vez más difuso. Sobre todo, las figuras públicas femeninas se mueven en un espacio donde constantemente son objetivadas y señaladas por su figura.

Si bien, Adele ha señalado constantemente que baja de peso por motivos de salud, ha existido una fuerte presión social y mediática centrada en su cuerpo. Un debate que, desde la postura de la delgadez o de la gordura, la ha obligado a encajar en estándares estéticos específicos.

Una usuaria en Twitter relacionó estos temas al caso de Adele al escribir: “‘Ay no, Adele está muy flaca’, las personas que dicen eso son los mismos que decían que Adele debía bajar de peso por salud cuando estaba en ‘sobrepeso’. La inmoralidad en su punto. Adele los mandaría bien lejos”.

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