Bad Wolves se convirtieron en uno de los grupos revelación del año pasado. Pero con la publicación de su segundo álbum N.A.T.I.O.N., quieren demostrar que son mucho más que ‘el grupo de la versión de ‘Zombie’’.

Con la experiencia ganada por sus miembros en grupos como God Forbid, In This Moment o Divine Heresy, y el apadrinamiento de Five Finger Death Punch -algo lógico teniendo en cuenta que el guitarrista Zoltan Bathory es su mánager-, Bad Wolves partían con bastante ventaja respecto a cualquier grupo que empiece cuando se juntaron en 2017. Pero probablemente ni ellos mismos podían esperar todo lo que vendría a raíz de la publicación de su versión de ‘Zombie’ de The Cranberries en enero de 2018.

La súbita muerte de Dolores O’Riordan tres días antes del lanzamiento –de hecho, el plan era que la cantante irlandesa hubiera participado en la versión- hizo que la canción adquiriera una nueva dimensión y la propulsó hasta lo más alto de las listas -en la actualidad, ya lleva más de 269 millones de reproducciones en YouTube- e impulsó la salida de su debut Disobey cuatro meses más tarde. Visto el éxito, hubiera sido previsible que Tommy Vext (voz), Doc Coyle (guitarra), Chris Cain (guitarra), Kyle Konkiel (bajo) y John Boecklin (batería) hubieran tenido la tentación de repetir la jugada en su segundo álbum; sin embargo, en N.A.T.I.O.N. (Eleven Seven) sólo encontramos canciones propias.

Eso sí, no faltan algunos temas muy comerciales diseñados para seguir su romance con un público que no debe disfrutar tanto con su vertiente más metal. Charlamos con su locuaz vocalista para descubrir cómo se plantean este segundo capítulo en su corta, pero feliz, historia.

La actividad del grupo ha sido muy intensa desde que publicasteis Disobey el año pasado. ¿Cómo resumirías lo que has vivido desde entones?
TOMMY VEXT
Buff… En 2018 hicimos como 200 conciertos. Pero íbamos teniendo algunos huecos de una o dos semanas libres en las que íbamos trabajando en nueva música. Cuando volví de Europa el otoño pasado de girar con Three Days Grace fui directamente al estudio aquí, en Los Ángeles. Me tuve que pillar un hotel porque no tenía a donde ir. John y yo tuvimos que dejar nuestros apartamentos porque no podíamos pagar el alquiler mientras estábamos de gira. En el estudio escribí cuatro canciones. Luego nos fuimos de gira con Five Finger Death Punch y Breaking Benjamim, luego fuimos a Canadá con Three Days Grace y en Navidad volvimos a casa, en teoría, para descansar. Pero enero era el único mes que nos quedaba para poder grabar, así que Doc y Cliff grabaron en sus estudios caseros, John grabó en Las Vegas, así que cada uno trabajó por su cuenta, y luego nos fuimos a Australia con Nickelback, y no terminamos el disco hasta marzo. Nunca paramos de trabajar. Todos hemos estado en grupos antes, así que sabemos lo que es esto. ¡Y nos encanta!”.

¿No te explota la cabeza? Sólo de escuchar tu calendario ya estoy agotado.
(Risas) John siempre dice que cuando está en el estudio es cuando más feliz está. Y en parte yo soy igual. Me gusta girar, pero no me gusta estar tanto tiempo fuera de casa. A veces hemos estado cuatro o cinco meses fuera de casa. Por suerte, somos todos amigos y sabemos hacer que esto funcione. Los 45 ó 60 minutos que estamos en el escenario te rejuvenecen. Aunque estés cansado, estresado o con jet lag, cuando estás ahí, estás viviendo tu sueño”.

Me ha sorprendido que dijeses que no podías permitirte pagar el alquiler. Sois una de las nuevas bandas que más éxito ha tenido el año pasado. ¿Tan mal están las cosas?
“Bueno, la cuestión es que todos tenemos experiencia en otros grupos. Sabemos lo importante que es no malgastar el dinero. ¿Para qué vas a tener un apartamento si nunca estás en casa?”.

Ya… ¿Qué influencia tuvo el éxito del primer álbum en la creación de N.A.T.I.O.N.?
“Creo que este disco es una versión más madura de nuestro debut. Haber dado tantos conciertos y habiendo tocado con otros grupos hemos podido ver de primera mano qué es lo que emociona a la gente. Somos una banda muy versátil y podemos hacer distintos tipos de canciones. Tenemos temas más duros, otros más suaves y melódicos, pero creo que nuestra madurez como compositores es gracias al público”.

En Estados Unidos habéis tenido mucha difusión en la radio. Sois de los pocos grupos de rock metal que ha tenido ese apoyo. ¿Tuvisteis la tentación de escribir los nuevos temas pensando en eso?
“La realidad es que antes de que nos pincharan ya hacíamos temas así. Los tíos del grupo no tenían la oportunidad de escribir temas melódicos en sus anteriores bandas, y cuando yo entré como cantante se dieron cuenta de que podían hacerlo. A mí me encantan grupos como Alice In Chains, Nirvana, Nine Inch Nails, Soundgarden, City & Colour, Tool, y juntos podíamos explorar ese lado más alternativo. Me encantan Slipknot, Gojira, Lamb Of God, Meshuggah, Code Orange, pero con este grupo podemos hacer de todo. A la radio le gustan temas más rock melódico y a nosotros nos gusta hacerlos”.

No hay duda de que vuestra versión de ‘Zombie’ tuvo mucho que ver con vuestro ascenso. ¿Pensasteis en grabar otra versión para este disco?
“En los últimos cuatro años he grabado como nueve versiones por mi cuenta. A veces voy al estudio y me inspiro cantando canciones de otra gente. Hablamos sobre ello, pero no le veíamos mucho sentido. Queríamos centrarnos en nuestras canciones y mejorar como compositores. Queremos que la gente recuerde nuestras canciones. Igual un día sacaremos un EP de versiones o las colgaremos en nuestro canal de YouTube, pero por ahora no hemos tenido tiempo”.

Habéis titulado el álbum N.A.T.I.O.N. escrito como un acrónimo. ¿Qué significa?
“Tiene un significado, pero no hemos querido hacerlo público. Es algo muy personal relacionado con nuestras experiencias. Pero también puede entenderse como la nación de Bad Wolves, que son nuestros fans. Vemos a muchos fans que se tatúan nuestro logo o un autógrafo, para nosotros ellos forman parte de nuestra nación. Además, el grupo tiene un mensaje en favor de la salud mental, contra los suicidios y las adicciones. Creemos que es muy importante que las bandas creen un sentimiento de comunidad con sus seguidores. Cuando yo era un crío e iba a ver a Pantera, ya no me sentía tan solo. Si vas a hacer la compra y ves a alguien con una camiseta del mismo grupo ya no te sientes tan solo. Mucha gente sufre en soledad y aunque la tecnología hace más fácil que conectemos unos con otros, cada vez hay más gente que se suicida o que sufre de depresión o que está enganchada a los opiáceos. Es algo global. Y eso pasa porque la gente se siente desconectada”.

Tú has vivido muy de cerca esos problemas. ¿Crees que te han ayudado a ser un mejor artista?
“No lo sé. Ni siquiera me veo como un artista. Simplemente me gusta cantar. Todas esas experiencias me han ayudado a comunicarme con otra gente y ayudarla. Para mí eso es lo que he sacado de positivo. Pero no creo que tengas que ser un adicto para llegar a ser un gran artista. Mis héroes eran adictos a las drogas y era una señal extraña que recibir. Pero creo que las cosas han cambiado. Hemos visto morir a demasiados héroes. Creo que ya nadie glorifica las drogas. Creo que la música tiene que mandar un mensaje positivo. Por eso el rock no desaparece nunca, porque la música pop no tiene un mensaje. Puede que el rock no sea tan popular en el mainstream, pero los festivales y los conciertos siguen estando llenos”.

“Hemos visto morir a demasiados héroes. Creo que ya nadie glorifica las drogas” TOMMY VEXT

De todos modos, hemos visto morir a muchos músicos por culpa de las drogas, pero también muere mucha gente anónima. A veces parece que sea un gran problema en el mundo de la música, pero es extensible a cualquier sector.
“De eso trata la canción ‘Sober’. No sólo trata del adicto, sino de cómo afecta a sus familiares y amigos. Como dices es un problema mucho más grande. Cada día muere gente de sobredosis, es sólo que no nos enteramos. Para mí fue vital encontrar a gente que me ayudara, y por eso ahora quiero ayudar a otra gente. Por eso me gusta ver cómo hemos creado una comunidad en nuestros fans que se ayudan unos a otros. Tenemos una plataforma y queremos aprovecharla para que las cosas cambien”.

¿Crees que hubieses sido capaz de gestionar lo que estás viviendo ahora con 19 ó 20 años?
“Seguramente no. A esa edad, bueno, un poco más tarde, con 22 años, me fui de gira por todo el mundo con Divine Heresy. Tenía problemas con el alcohol y nos peleábamos continuamente. Al final nos separamos. Por suerte, Bad Wolves llegó en un momento de mi vida en el que estaba listo. Una vez cambié mi vida, las oportunidades empezaron a llegar. Ni siquiera tenía pensado volver a la música, pero la música vino a mí”.

Acabemos con algo más ligero. Hace unas semanas vi una foto tuya con Jacoby Shaddix de Papa Roach y el actor Josh Brolin en un concierto. ¿Cuál es la historia de esa foto? ¿Es Thanos un metalhead?
(Risas) Es una historia muy curiosa. Conocí a Josh hará unos siete años en una organización que ayudaba a los sintecho. Ni siquiera sabía que era actor. Él es de Venice y yo he vivido ahí unos 13 años. Josh había estado en un grupo de punk rock cuando era un chaval y conocía a los tíos de Snot con los que yo también canté. Pero para mí era un amigo más. Íbamos al gimnasio juntos y quedábamos para comer y simplemente pensaba que era un tío muy popular en el barrio porque todo el mundo le saludaba, pero no tenía ni idea y eso que he visto pelis en las que sale como The Goonies o No Es País Para Viejos (risas). Pasó como un año antes de que me enterase de quién era (risas). Ahora somos grandes amigos y nos presentó en el concierto que dimos con Papa Roach en Los Ángeles. Es un gran tipo”.

JORDI MEYA

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here