Son uno de los grupos europeos más exitosos de los últimos años y también de los que peores críticas reciben. Lo que nadie pone en duda es que el crecimiento de Volbeat es imparable. Nos sentamos a hablar con su guitarrista Rob Caggiano en Madrid para averiguar por qué despiertan tantos sentimientos encontrados.

Si no fuese por los tres nightliners y el camión con el logo de Volbeat que hay aparcados justo en la entrada de La Riviera, me costaría pensar que esta noche toca aquí una de las bandas más populares de rock y metal surgidas en esta década. Y no lo digo tampoco por la cola de valientes luciendo sus camisetas que están desafiando el calor que hace a las cinco de la tarde en pleno octubre, sino porque el guitarrista Rob Caggiano está atendiendo tranquilamente a los fans, haciéndose fotos y firmando discos sin armar alboroto alguno. Al poco tiempo aparecerán los chicos de Baroness y Danko Jones con la misma naturalidad por las inmediaciones de la sala. Ni siquiera la entrada al recinto de Michael Poulsen, líder indiscutible del combo danés, es recibida con un gran entusiasmo por parte de los que esperan pacientes a que se abran las puertas. Ni gritos, ni carreras, ni fans histéricas. Todo en calma.

A pesar de que su reciente Rewind, Replay, Rebound (Vertigo/Universal) ha tenido la mejor entrada en las listas de ventas de nuestro país de toda su carrera, es un detalle que evidencia lo mucho que les queda por trabajar en España para llegar al mismo nivel que gozan en Alemania o Escandinavia, donde desde hace tiempo son un grupo enorme. Algo que el propio Caggiano me confiesa minutos después en su autobús de gira mientras realizamos esta entrevista. En una primera ojeada, no se detectan bebidas alcohólicas ni ropa interior femenina desperdigada por los asientos, desmontando esa vieja idea que tanto se nos ha vendido en las películas sobre las estrellas del rock. Lo que sí me encuentro en su mesa es una copia en DVD de Green Book, la oscarizada película protagonizada por Viggo Mortesen, y un ejemplar de Coal Black Mornings, la biografía de Brett Anderson. “¿Te gustan Suede?”, me pregunta Rob. Le reconozco que tampoco les he seguido mucho, aunque sí conozco sus tres primeros trabajos. “Son un grupo fantástico. Me encantan”, concluye.

Por lo que se ve, los libros y las películas le deben de quitar más horas de sueño que los recientes problemas que ha sufrido Michael Poulsen, obligándoles a cancelar un par de actuaciones en esta actual gira. La de hace unas semanas en Belfast fue especialmente dolorosa al no ser capaces de pasar de la primera canción debido a la indisposición del vocalista para seguir cantando. Es el primer punto de una conversación donde también abordamos la legión de detractores que les acompañan desde hace tiempo, casi en la misma cantidad que la gente que acude a sus conciertos. El ex Anthrax tiene muy claro con cuál de los dos bandos se queda.

Lo primero de todo, ¿qué tal se encuentra Michael? Sabemos que estos últimos días ha tenido algunos problemas de voz.
ROB CAGGIANO “Está perfecto y completamente recuperado. No hay problema con ello”.

La semana pasada en Belfast os visteis obligados a abandonar el escenario a la primera canción. No sé si puedes explicar qué es lo que ocurrió realmente.
“La verdad es que tampoco podemos hablar mucho de eso ahora mismo. Lo único que te puedo decir es que muy pronto anunciaremos nuevas fechas en las ciudades donde nos vimos obligados a cancelar los conciertos”.

¿Alguna vez en toda tu carrera te había ocurrido algo parecido?
“Lo he visto algunas veces… como fan, me refiero. Recuerdo que una vez fui a ver a Hypocrisy en Nueva York y les ocurrió algo parecido. Pero al final es música en directo. Nada es perfecto y puede pasar en cualquier momento”.

OK, pasemos a hablar de Rewind, Replay, Rebound. Es vuestro séptimo álbum de estudio y a estas alturas Volbeat ya tiene un sonido más que reconocible. ¿Cómo encarasteis la creación de este disco?
“Estamos muy orgullosos de este álbum. Pasamos mucho tiempo trabajando en él. Lo que intentamos hacer esta vez fue coger todos los elementos del sonido de Volbeat por los que somos conocidos y llevarlos más lejos, experimentar y divertirnos con ello. No queríamos repetir lo que ya hicimos en los anteriores discos, sino empujarnos a hacer algo diferente. Y creo que lo conseguimos. El sonido rock’n’roll de los 50 y 60 es mucho más auténtico en este álbum con el piano y el saxofón que usamos en ‘Die To Live’, por ejemplo. Creo que supimos capturar el espíritu de esa canción. También diría que la parte melódica de Volbeat ahora es mucho más grande”.

Sin duda. De hecho, mi impresión es que cada vez sonáis más y más melódicos. Vuestras influencias del metal y el hard rock siguen ahí, pero esta vez parecen más difuminadas. ¿Os resulta complicado encontrar un equilibrio?
“No lo sé. Es difícil de decir. Hay muchos sabores distintos en este disco. De todas maneras, cualquiera de los chicos del grupo creo que te dirían lo mismo: nunca nos hemos considerado un grupo de metal. Eso para empezar. Somos un grupo de rock con influencias del metal, punk rock, rock’n’roll, country… Y eso es lo que hace que Volbeat suene así. Pero aún forma parte de nuestro ADN. Crecimos escuchando ese tipo de música y cada vez que escucho el disco sigo notando que está presente. Incluso en una canción como ‘When We Were Kids’, que es un paso hacia una dirección que nunca habíamos explorado. Nunca antes habíamos hecho una canción así. Y es un tema muy melódico, pero en la parte central aparecen nuestras raíces metaleras. Hay muchos momentos así en todo el álbum. Hay un poco de todo para todo el mundo”.

Volviendo a ‘Die To Live’, seguramente sea una de las canciones más fiesteras de Rewind, Replay, Rebound. En ella participan Neil Fallon de Clutch y Raynier Jacob Jacildo y Doug Corocran de la banda de JD McPherson. ¿Cómo surgió?
“Somos amigos de los chicos de Clutch desde hace un montón de años. Hemos hecho muchas giras y conciertos juntos. Siempre habíamos hablado de que hiciesen alguna colaboración con nosotros. Sólo era cuestión de escribir la canción adecuada, y en este disco la teníamos. Neil suena fantástico, es un cantante bestial. Por otro lado, somos grandes seguidores de JD McPherson. Raynier y Doug hicieron un trabajo estupendo y consiguieron llevar la canción a otro nivel”.

En todos vuestros discos siempre hay alguna colaboración. ¿Hay alguien que os haya dicho que no?
“No recuerdo que nadie haya rechazado colaborar con nosotros”.

¿Y a quién os gustaría tener en alguna de vuestras canciones? ¿Tal vez a Ozzy Osbourne o James Hetfield? Aunque, bueno, sería como tener a dos Hetfields en el grupo…
“Eso suena interesante (risas). Pero hablando en serio, me gustaría trabajar con Tom Jones, por ejemplo”.

Seguro que estaría bien. Cambiando de tema, tú llegaste a la banda en 2013. ¿Cómo ves que habéis evolucionado tanto el grupo como tú desde entonces?
“Bueno, obviamente ahora tenemos una amistad más fuerte que entonces. Nos conocemos mejor y eso hace las cosas mucho más sencillas. Musicalmente, creo que todos seguimos en la misma página en cuanto a lo que la visión del grupo se refiere. Nuestro instinto musical está a la par cuando componemos”.

Siguiendo por ahí, venías de una banda importante como Anthrax, pero la realidad es que Volbeat con el tiempo han terminado por ser incluso más grandes. ¿Notaste mucha diferencia entre un grupo y otro cuando entraste?
“Lo cierto es que cuando me uní a Volbeat ya sentía que estaban creciendo muchísimo. Era muy emocionante. Aún sigo pensando que estamos en pleno crecimiento, lo cual es genial. Y no me entiendas mal, hice grandísimos conciertos con Anthrax y estoy muy orgulloso de todo lo que viví con ellos, pero es algo completamente diferente, ya que ellos llevaban siendo un grupo desde hace mucho tiempo. Ya tenían el estatus de leyendas dentro del metal. En cambio, con Volbeat, creo que aún tenemos mucho que demostrar y eso hace que todos nosotros estemos hambrientos de seguir avanzando”.

Lo curioso es que ha sido justamente con tu llegada cuando Volbeat han publicado sus álbumes más exitosos. ¿Piensas que tu incorporación ha sido clave para haber llegado a este nivel?
“Eso espero (risas). No, en serio, es difícil de decir. Simplemente hago lo que hago y creo que funcionamos muy bien juntos. Parece que el sonido que creamos le gusta a la gente y eso nos hace sentir muy bien como banda”.

Aun así, me sorprende que, por ejemplo, hoy toquéis en una sala de apenas 2.000 personas cuando en otros países ya llenáis pabellones grandísimos. ¿Es todavía pronto para vosotros el intentar hacer lo mismo en España?
“Bueno, en realidad ése es el plan que tenemos. Lo que estamos intentando es abrir mercado en países que no están al mismo nivel que otros como, por ejemplo, Alemania, que es muy importante para nosotros, al igual que otros sitios de Europa. Pero en España, a pesar de que ya hemos estado varias veces, no hemos tocado lo suficiente. Y es algo de lo que hablamos mucho. Queremos venir más a menudo. A juzgar por el público que hay hoy aquí y viendo que se han agotado las entradas, pienso que la gente está realmente entusiasmada con Volbeat. Con suerte, después del concierto de esta noche, la próxima vez que toquemos en Madrid lo haremos en un lugar más grande con todo nuestro espectáculo. Pero el de esta noche va a ser un muy buen concierto, ya lo verás”.

“Creo que aún tenemos mucho que demostrar y eso hace que todos nosotros estemos hambrientos de seguir avanzando” ROB CAGGIANO

Sois de los pocos grupos nuevos que están encabezando grandes festivales y este próximo verano volveréis a hacerlo. Viendo que leyendas como Slayer, Ozzy Osbourne o Scorpions están llegando al final de sus carreras, es obvio que tiene que haber un relevo y vosotros estáis ahí al acecho. ¿Qué crees que tendríais que hacer para llegar a estar otros veinte o 30 años en la cima?
“Es una pregunta muy interesante (risas). No lo sé, no pensamos tanto en esos términos. Sólo procuramos ser lo mejor que podemos a día de hoy. Al menos en las cosas sobre las que tenemos control, que es el crear música que nos haga sentir felices y orgullosos en estos momentos. Lo único que puedo decir es que tenemos que seguir trabajando y hacer lo que hacemos”.

Por otro lado, a pesar de todo el éxito, también sois uno de los grupos más criticados actualmente, tanto por la prensa como por los fans del metal. Es algo que también le ocurre a Ghost, Sabaton o Avenged Sevenfold.
“Le pasa hasta a Metallica (risas). Desgraciadamente, es así. Es algo que escapa de nuestro control. No estoy muy seguro de cómo responderte, pero la realidad es que hacemos lo que nos gusta. Como decía antes, Volbeat nunca ha sido un grupo de metal, sino una banda de rock con influencias del metal. Hay gente que dice ‘oh, ya no hacen metal’. O incluso de mí, piensan que soy el miembro más pop del grupo. El tío que tocaba en Anthrax (risas). Es divertido ver cómo piensan algunas personas. Pero lo verdaderamente importante es que, aunque prestamos atención a lo que se escribe en las redes y demás, en realidad no le damos tanta importancia porque suele ser una representación muy pequeña a nivel demográfico. Recuerdo que una vez estábamos tocando en un pabellón e hicimos un par de canciones realmente cañeras de los dos primeros discos. Y el 95% de la gente se quedó mirándonos como si fuésemos extraterrestres porque no las conocían (risas)”.

Tal vez porque esa gente os descubrió con los últimos discos.
“Exacto. A lo que voy es que no puedes contentar a todo el mundo. Es imposible. La música siempre estará polarizada. No a todo el mundo le debería gustar todo. Eso sería muy aburrido”.

¿Piensas que parte del público que viene del rock y el metal rechaza de manera sistemática cualquier cosa que llega al mainstream en lugar de alegrarse por ello y apoyarlo? Quizás así la gente dejaría de decir que el rock ya no es importante o que está muerto.
“Por supuesto que ni el rock ni el metal están muertos. Slipknot acaban de ser número uno en las listas. Y los conciertos de rock son ahora más grandes que nunca, mucho más que los de cualquier otro estilo de música. Creo que el rock está más vivo de lo que nunca antes lo ha estado. Pero también la industria ha cambiado, la manera en la que se venden discos es diferente. El mundo está muy jodido y el rock’n’roll siempre ha sido sinónimo de rebelión. No creo que eso vaya a desaparecer por ahora”.

Para ir acabando, el artwork de Rewind, Replay, Rebound está basado en la serie de Peaky Blinders e incluso hay alguna mención en ‘Cheapside Sloggers’. Imagino que sois grandes seguidores… ¿De dónde viene la idea?
“Es algo que nos inspiró cuando estábamos componiendo el álbum. Por supuesto nos encanta la serie, pero tiene más que ver con la estética y el espíritu de aquella época. Mola mucho. Hasta llevo la gorra en los conciertos (risas)”.

¿Y ya habéis tenido tiempo para empezar a ver la nueva temporada?
“Aún no. Ahora mismo estoy leyendo el libro de Brett Anderson, que es absolutamente increíble. Éste es su primer libro, se llama Coal Black Mornings. El nuevo salió justo la semana pasada y también quiero leerlo. Cuando los acabe me pondré con la nueva temporada de Peaky Blinders. Seguramente cuando vuelva a casa después de la gira (risas)”.

GONZALO PUEBLA

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